274 - Sistemas Administrativos
viernes, 8 de octubre de 2021
jueves, 7 de octubre de 2021
CEOs y Gerentes: Gastón Lo Russo de Bimbo
Presentamos un reportaje realizado a Gastón Lo Russo, CEO de Bimbo, publicado en la Revista Apertura, perteneciente al diario El Cronista, realizado por la periodista Juliana Monferrán.
Leemos en el artículo:
Bimbo quiere aprovechar el boom del desayuno para crecer en la Argentina
El nuevo número uno de la firma, Gastón Lo Russo, ve en esta tendencia una gran oportunidad al igual que el cambio hacia una alimentación más saludable. Sus planes
Gastón Lo Russo fue otro de los número uno que asumieron la dirección de una nueva empresa en plena pandemia. En su caso, además del cambio de compañía, el nuevo puesto significaba liderar en un nuevo sector que representaba su vuelta al consumo masivo luego de pasar por unos años por el negocio del vino en Finca Flichman.
Y más allá de lo profesional, en lo personal su entrada a Bimbo fue la confirmación de una decisión tomada a fines de 2015: volver a vivir en la Argentina luego de trabajar en el exterior (en Estados Unidos, México, Chile y Suiza) por un largo período de 15 años.
Tras asumir en Bimbo, liderar en pandemia no fue lo más difícil que tuvo que hacer. En mayo y tras el incendio de la planta de San Fernando, una de las cinco que tenía la empresa en el país, tuvo que tomar la decisión de cerrar definitivamente la fábrica que empleaba a 300 personas y salir de la categoría de congelados, una de las que más había sufrido durante la cuarentena.
Durante la entrevista, que el ejecutivo hizo desde oficinas prestadas porque Bimbo está remodelando totalmente las suyas, en Pilar, para recibir nuevamente a sus empleados en un formato híbrido, Lo Russo utilizó repetidas veces dos palabras: oportunidad y rentabilidad. La oportunidad enorme de crecimiento que para él tiene el negocio en la Argentina y la rentabilidad, que es el desafío más grande para hacer esa realidad posible.
-El año pasado uno de los negocios que más habían caído era el de restaurante, ¿cómo están hoy?
-Sí, con el cierre de los restaurante en la primera etapa de la pandemia hubo un bajón en ese negocio. Pero también hubo un lado positivo. Con la pandemia el argentino revalorizó el desayuno, con el encierro y más tiempo comenzó a desayunar mejor en un país que acostumbraba a hacerlo más bien liviano. Eso logró compensar en parte la caída en ventas por la división de restaurantes.
-Compensar en parte...
-Sí, el mercado de pan de molde está creciendo según Nielsen alrededor del 10%. La parte de bollería (panes de hamburguesas y pachos) si tuvo una caída que fue más brusca al principio y que se está recuperando aunque aún no está en los niveles pre pandemia y pensamos que va a tardar un poco.
-¿Por qué? Los restaurantes están abriendo...
-Es un tema más de costumbre. Este tipo de restaurantes no son abiertos, con jardines o terrazas. Son lugares más cerrados y están tardando un poco más en recuperar su caudal normal de consumidores.
-¿Qué expectativas tienen para este año?
-Las expectativas son muy buenas porque te conté una de las dos tendencias. La otra es que mucha gente compraba el pan suelto en la panadería. Nosotros si bien tenemos una participación de mercado casi del 50% en pan de molde, si uno lo mide en panificado total es menos del 5%, es exactamente el 4,6%. Porqué tan poco porque el argentino históricamente estuvo acostumbrado a comprar el pan en la panadería.
Marcas líderes nuestras como el plan blanco Fargo solo llega al 5% de los hogares. La penetración de hogares de panes de molde es muy baja pero eso es una oportunidad enorme a futuro. Son hábitos que no cambian de un día para otro pero la pandemia ayudó a acelerar el cambio y el pan de molde creció un 10% por esas dos causas: la revalorización del desayuno y, la otra, que da una sensación de mayor seguridad al estar envasado y no abierto.
Una de las avenidas de crecimiento es apostar a esta nueva tendencia, ahora hay toda otra avenida de crecimiento que es la de alimentos saludables. Está habiendo cambios muy importantes y empieza por los jóvenes que introducen esos cambios mas rápido. Hay estamos trabajando fuerte en innovación y nuevos productos para este segmento.
-¿Va haber nuevos lanzamientos?
-Sí. En países desarrollados estas tendencias son mas fuertes o comenzaron antes. Entonces si la compañía tiene otras marcas que queremos desarrollar acá para el mercado argentino.
-¿Por ejemplo?
-Panes más sanos, con un perfil más saludable. Y en la división de dulces con la marca Valente aunque no es la única, también habrá novedades. Además, tenemos una marca que importamos, Salmas, que es sin gluten.
Creo que va a haber cambios grandes en la dieta de los argentinos hacia productos cada vez más saludables. Ya lo estamos viendo.
-¿Y en congelado ya no van a estar más?
-No, lamentablemente. En mayo de este año se incendió la planta de San Fernando donde fabricábamos estos productos. Es una pena para la compañía porque era una planta en la que se había invertido mucho dinero (NdR: en 2018, Bimbo invirtió $ 600 millones para ampliar su planta de San Fernando y así exportar a países de la región) y también ahí había una oportunidad de crecimiento importante.
-¿Y van a importar estos productos?
-No. No vamos a participar más de la categoría. Porque a costo argentino exportar sí era una oportunidad pero traer de afuera no conviene. Tenía potencial, por eso se había invertido en la planta, pero todavía era chica.
-¿Qué productos exportan?
-Panificados y dulces (budines, madalenas, pan dulce) especialmente en las fiestas.
-¿Qué porcentaje?
-Es poco. No llega al 5% y ahí tenemos otra oportunidad de crecimiento.
-¿Y en capacidad podrían exportar?
-Sí, en esa división, dulces, por ejemplo, tenemos capacidad.
-¿Cómo esperan terminar el año?
-Todavía debajo de los números pre pandemia.
-El año pasado estaban, en promedio, un 12% abajo...
-El problema más que el volumen es la rentabilidad. La compañía está produciendo casi a máxima capacidad en panificados. Con lo cual la oportunidad es invertir probablemente en mayor capacidad productiva. Incluso para exportar panificados.
-¿En la planta de Pilar?
-Podría ser en la planta de Pilar que es la más grande. Panificado hacemos en tres plantas: Córdoba, Pilar y en Villa Tesei que hacemos bollería.
-¿Hay planes concretos?
-Estamos estudiando incrementar capacidad y estamos viendo oportunidades. No hay planes que se puedan decir hoy. Pero habría que hacer inversiones. Bimbo es una compañía que ha invertido muchísimo dinero en la Argentina. En lo últimos cinco años fueron más de u$s 100 millones que es un número muy importante.
-Hablaste de rentabilidad... ¿es complicado tener productos con control de precios?
-Sí, es complicado porque los costos suben todos los meses y el precio está congelado.
-¿Cuál es el costo que hoy más te sube?
-Todos: harina, packaging, mano de obra obviamente. Y si, los costos aumentan mucho más que los precios y perdés rentabilidad. Pero creo que eso no es novedoso para ninguna empresa.
-¿Por eso la necesidad de exportar?
-Sí, exportar o ampliar capacidad productiva y tratar de crecer. La verdad que soy optimista con la oportunidad que tiene la compañía a futuro. Son marcas muy querida. Estamos haciendo el relanzamiento de la marca Fargo, icónica para el país.
miércoles, 6 de octubre de 2021
Huellas: ¿Puedo ocuparme de tu declaración de renta?
El futuro llegó hace rato, canta el Indio Solari; para pensar y reflexionar en la formación de los futuros graduados en Ciencias Económicas, me atrevo a presentar y transcribir un breve texto extraído del libro La Tierra es Plana, Breve Historia del Mundo Globalizado Del Siglo XXI, Thomas Friedman (páginas 21 a 25 inclusive), publicado hace 15 años:
Jaithirth “Jerry” Rao fue una de las primeras personas que conocí en Bangalore. No llevaba más que unos minutos con él en el hotel Leela Palace cuando se ofreció a ocuparse de mi declaración de la renta y de cualquier otro asunto de contabilidad que necesitase, todo ello desde Bangalore nada menos. “No, gracias -dije yo-. Ya tengo un contable en Chicago”. Jerry se limitó a sonreír. Era demasiado cortés para decirlo, para decirme que posiblemente mi verdadero contable, o más bien el contable de mi contable, era él, gracias a la explosión de la subcontratación en el sector de la gestoría fiscal.
-Está pasando mientras charlamos -me explicó Rao, nativo de Mumbai (la antigua Bombay), cuya empresa india, MphasiS, cuenta con un equipo de contables indios preparados para ocuparse de la contabilidad de cualquier Estado de EE. UU. y del gobierno federal-. Hemos cerrado el trato con muchas gestorías fiscales homologadas, pequeñas y medianas, de EEUU.
- ¿Quieres decir como mi contable? -repuse.
-Exacto, como tu contable --contestó Rao con una sonrisa. La empresa de Rao es pionera en el uso de un programa informático de transmisión de datos mediante un formato tipificado que hace más fácil y reduce los costes de la subcontratación de la elaboración de declaraciones de la renta. Jerry me explicó que el proceso empieza con un contable en EEUU que coge mi declaración del ejercicio previo, mi información oficial de ingresos del trabajo por cuenta propia y por cuenta ajena, retenciones y pagos a cuenta, bonificaciones, valores... (vamos, todo), y lo pasa a un servidor informático, con sede física en California o en Texas-. Así, si tu contable va a encargar fuera tu declaración y sabe que preferirías que no se conociese tu apellido o tu número de la Seguridad Social, puede elegir suprimir dicha información -me explicó Rao-. Los contables que están en la India reciben toda la información en bruto directamente del servidor que está en EEUU [utilizando una contraseña], y te hacen la declaración sin saber en ningún momento tu identidad. Para cumplir con la normativa sobre privacidad, todos los datos se quedan en EEUU ... Nos tomamos muy en serio la protección de datos y la privacidad. El contable de la India puede ver los datos en su pantalla, pero no puede bajarlos ni imprimirlos. Nuestro programa no lo permite. Como mucho, podría intentar memorizarlos, si tuviese mala intención. A los contables no se les permite siquiera meter un lápiz y un papel en la sala cuando están trabajando con las declaraciones de la renta.
Me picaba la curiosidad: ¿a qué extremo habría llegado esta variante de subcontratación de servicios?
-Nosotros hacemos varios miles de declaraciones -dijo Rao, y añadió-: Tu gestor fiscal ni siquiera tiene que estar en el despacho, en EEUU. Puede estar sentado en una playa californiana y mandarnos un mensaje electrónico diciendo: “Oye, Jerry, como se te dan muy bien las declaraciones fiscales del Estado de Nueva York, encárgate de la declaración de Tom. Y que Sonia, tú y tu gente de Delhi se encarguen de las declaraciones de Washington y Florida”. Por cierto, Sonia trabaja en el jardín de su casa, en India, sin gastos estructurales [para la empresa]. “Y luego están estas otras, que son muy complicadas, así que las haré yo mismo”
En 2003 se hicieron en la India unas 25.000 declaraciones de la renta estadounidenses. En 2004 el número fue de 100.000. En 2005 se calcula que serán 400.000. Dentro de diez años darás por hecho que tu gestor ha subcontratado, como mínimo, la preparación básica de tu declaración de la renta.
- ¿Cómo te metiste en este negocio? -pregunté a Rao.
-Un amigo mío, Jeroen Tas, holandés, y yo estábamos trabajando en Citigroup, en California -me explicó Rao-. Yo era su jefe. Un día, volviendo juntos de Nueva York en avión, le dije que estaba pensando marcharme de la empresa. Y él me dijo: “Pues yo también”. Y nos planteamos montar nuestro propio negocio juntos. Así que entre 1997 y 1998 creamos un plan de empresa que ofrecía soluciones de internet de máxima calidad para grandes empresas ... Pero hace dos años, en un congreso de tecnología en Las Vegas, se me acercaron los delegados de varias empresas medianas [norteamericanas] de contabilidad y me contaron que ellos no podían permitirse la subcontratación en la India de grandes operaciones fiscales, que las empresas grandes sí podían y que ellos [los de las empresas medianas] querían ponerse por delante. Así que desarrollamos un producto de software, la VTR, Virtual Tax Room [Sala de Impuestos Virtuales], para que estas empresas medianas de contabilidad pudiesen subcontratar fácilmente la elaboración de las declaraciones de la renta.
Jerry me dijo también que estas empresas medianas “están accediendo a un terreno de juego más nivelado, que tenían vedado hasta ahora. De repente pueden acceder a las mismas ventajas de escala de las que han gozado siempre las grandes empresas”.
- ¿El mensaje para los estadounidenses sería algo así como: “Mami, procura que de mayores tus hijos no se hagan contables”? - quise saber.
-En realidad, no -dijo Rao-. Lo que hemos hecho es ocuparnos nosotros del trabajo engorroso. ¿Sabes lo que hace falta para preparar una declaración de la renta? Pues muy poco trabajo creativo. Eso se cocerá fuera.
- ¿Quieres decir lo que se quedará en EEUU? -pregunté.
-En EE. UU. el contable que quiera mantenerse dentro del negocio tendrá que dedicarse a diseñar estrategias complejas y creativas, como formas de evitar impuestos o de encontrar refugios fiscales, tratar con los clientes -me explicó-. Dirá a sus clientes: “El trabajo pesado me lo hacen eficazmente lejos de aquí. Mientras, hablemos de cómo podemos gestionar su patrimonio y de lo que puede hacer para sus hijos. ¿Desea dejar parte del dinero en sus fondos?”. Es decir, contar con tiempo de calidad para este tipo de conversación con los clientes, en lugar de ir con la lengua fuera de febrero a abril, muchas veces pidiendo prórrogas hasta agosto, porque carecen de un tiempo de calidad que ofrecer a sus clientes.
A juzgar por un estudio publicado en la revista Accounting Today (del 7 de junio de 2004)) lo cierto es que parece la tendencia del futuro. L. Gary Boomer, asesor fiscal homologado y presidente de Boomer Consulting (Manhattan, Kansas), escribía: “La pasada temporada [fiscal] produjo más de 100.000 declaraciones [subcontratadas] y actualmente se ha ampliado a fondos de inversión, sociedades y corporaciones [...] La principal razón por la que en los últimos tres años la industria ha podido crecer como lo ha hecho es la inversión que han realizado estas empresas [con sede en el extranjero] en sistemas, procesos y formación". Boomer añadía que en la India se gradúan al año unos setenta mil contables, muchos de los cuales entran a trabajar en empresas indias, cobrando 100 dólares mensuales como salario inicial. Con ayuda de las comunicaciones de alta velocidad, de una formación rigurosa y de unos formularios tipificados, estos jóvenes indios logran convertirse con bastante rapidez en contables básicos de clientes occidentales, por una fracción del coste habitual. Hay empresas indias de contabilidad que incluso se presentan a las empresas norteamericanas mediante videoconferencias y así se ahorran el viaje. Boomer concluía: “La profesión del gestor contable está en plena transformación. Los que se queden atascados en el pasado y se resistan al cambio se hundirán cada vez más en la mera labor de comercialización. Aquellos que sean capaces de crear valor a través del liderazgo, de las relaciones y de la creatividad transformarán la industria, además de fortalecer su trato con su cartera de clientes actual”.
-Lo que me estás diciendo --comenté a Rao- es que al margen de la profesión que tengas, ya seas médico, abogado, arquitecto o contable, si eres estadounidense más te vale tener maña con el trato personal y directo, porque todo lo que pueda digitalizarse podrá subcontratarse con el postor más listo, con el más barato, o con el que reúna ambas condiciones.
-Cada quien tiene que saber cuál es exactamente su valor añadido -zanjó Rao.
La Tierra es Plana, Breve Historia del Mundo Globalizado Del Siglo XXI, Thomas Friedman, 2006, Ediciones Martínez Roca S.A. España.





