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jueves, 9 de junio de 2022

CEOs y Gerentes: Damián Betular de Betular Patisserie

Presentamos un reportaje publicado en la Revista Apertura, realizada por la periodista Eugenia Iglesias a Damián Betular, el afamado cocinero de Masterchef y que ha incursionado en su propio negocio personal:

Damián Betular abre su primera pastelería: cómo será el negocio por el que dejó su "trabajo soñado" en el Duhau

El famoso jurado de Masterchef dejó el trabajo soñado como Chef Ejecutivo del Palacio Duhau para emprender y montar su propia pastelería. Cómo toma decisiones, su impronta como jefe y la clave para dar el salto hacia una nueva aventura.

El 2022 de Damián Betular comenzó con varios cambios y decisiones importantes. La noticia sorprendió: después de una década dejó el trabajo soñado como Chef Ejecutivo del Palacio Duhau - Park Hyatt Buenos Aires, para abrir su propia pastelería en el barrio de Villa Devoto.

El esperado espacio con su firma se anuncia con un ploteo que dice "Betular" en grande en la esquina de Asunción y Mercedes y entusiasma al barrio donde ya funciona uno de los más exclusivos nuevos polos gastronómicos de la Ciudad. Con fecha de apertura proyectada para principios de junio, la iniciativa vino de la mano de la constructora MMCV, una histórica de la zona que tiene al exfutbolista Damián Manusovich entre su grupo inversor.

Alicia Cicchinelli, devotense de toda la vida al frente de la comercialización y las relaciones humanas de la empresa, fue quien lo convenció. "Vos te vas a terminar enamorando de Devoto", le dijo y así fue. Cambió Palermo por el barrio residencial y ahora se prepara para una nueva etapa de su carrera con Betular Patisserie, que tendrá todos sus hits: macarons, tortas, panadería artesanal y, por supuesto, especiales para la hora del té.

El ahora emprendedor recibe a APERTURA en medio del local todavía en obra para hablar sobre su carrera, su estilo de liderazgo y cómo la escuela hotelera lo convirtió en el jefe que es hoy.

¿En qué momento de tu vida estas hoy y cómo hiciste para dejar el trabajo soñado para emprender?

Sigue siendo el trabajo soñado la hotelería eh, y yo llegué a Buenos Aires con esa meta hace 22 años. Ahora más llegando a los 40 la hotelería va cambiando un poco y yo tenía muchas ganas de tener algo propio. Allá tenía a cargo a 60 personas en total, pero quería el desafío de estar a cargo de todo. Y hace algunos años surgió la oportunidad de hacerlo, pero no me sentía maduro, o no tuve el coraje de tener un local con mi nombre... todo lo fui madurando. La pandemia terminó de reconfirmarme muchas cosas y dije ‘avancemos'. Y en el medio apareció Masterchef.

O sea que no es un proyecto nuevo...

Este proyecto tiene como cuatro o cinco años. Sí, a mí me iba muy bien en mi nicho de pastelería y hotelería. Tenía un buen trabajo, una buena posición...pero no tenía la popularidad que da la tele. Eso fue lo que me terminó de convencer.

Y ahora tu apellido es una marca...

Si, con lo bueno y lo malo que lleva eso. Es una responsabilidad diaria muy grande porque uno es la cara de todo: con el equipo, con el cliente, con el proveedor. Me encuentra mucho más sólido, eso seguro, y con ganas de abrir ya.

¿Cuándo abren?

Principios de junio. Los tiempos son tiranos a veces en la construcción. Pero ya tenemos el equipo tomado.

¿Cuánto te involucrás en las decisiones de todos los días?

Me costó mucho aprender a delegar, pero es fundamental para hacer otras cosas. Primero para tener vida, que fue una de las metas que me puse. Gastronomía es tirana en eso, porque si tenés un local que sirve desde desayuno hasta la cena te levantás con un problema a las 7 de la mañana y terminás con otro a las 2 de la mañana. Me encanta igual la adrenalina. Pero quería tener un encargado de cada área, obviamente todo termina pasando por mí. Decidí tener un equipo nuevo de trabajo, quería gente hasta con poca experiencia porque quiero que sea una escuela. Preparar personas para que se queden en el país y abran sus PyMEs después.

¿Es un desafío construir equipos?

Sí, y me encanta. Una frase que me dijo un jefe francés que tuve hace muchos años fue: "Cuando todo el mundo opine igual que vos quiere decir que el equipo no está bueno". Que te discutan, que construyan y eso está bueno. Yo soy buena onda trabajando, pero soy muy estricto en cómo me gustan las cosas y tengo la idea muy clara de lo que quiero. Sin embargo estoy abierto al debate, y los cambios de carta los hago así, cada uno trae sus ideas. Me gusta construir en equipo porque en el futuro ellos van a tomar sus propias decisiones.

¿Alguien te enseñó a tomar decisiones o fuiste aprendiendo en el camino?

Para mi trabajar en Hyatt terminó de profesionalizar algo que yo amaba que era batir crema y hacer tortas. Capacita mucho en cursos: desde toma de entrevistas a cómo dar indicaciones, un montón de herramientas que iba poniendo yo en una cajita. Yo estoy muy seguro de lo que hay que hacer en la cocina, es mi área de confort, y de ahí para arriba es algo que vamos a aprender en conjunto. Hay un equipo muy grande que son parte de los otros locales como Mecha y Alicia, la constructora MMCV, todos tienen un know how gastronómico más del lado de la PyME y entonces descanso mucho en eso. Y me gusta y le hace bien a la gente que uno le de esa confianza.

Un salto de fe

Antes mencionabas que tardaste un poco en sentirte maduro. ¿Cómo llegaste al punto de sentirte listo?

En gastronomía hay varios escalones y cuando a vos te dan el ascenso es que ya venís haciendo ese trabajo antes. Es reconfirmar antes. Y es como un vicio irte preparando para el próximo paso. Así fue todo y esto también. Lo que me da un poco de ansiedad es verlo abierto, después los argentinos somos expertos en ir resolviendo cosas.

Acá tenés que sumar el condimento de la coyuntura argentina...

Es un extra, y pastelería trabaja mucho con insumos importados, porque la Argentina no es productora de chocolate ni de café, por ejemplo. Están abriendo muchas pastelerías en el último tiempo y hay una reivindicación de lo dulce. Dejó de ser el postre al final de la cena y pasó a ser un momento más. Los argentinos somos dulceros y esto hizo que muchos se animaran a emprender.

¿Somos arriesgados los argentinos?

Re. El argentino no mide tanto las consecuencias, el argentino va para adelante.

¿Y vos te identificás con eso?

Yo soy bastante cauto, por eso me llevó tanto tiempo abrir la pastelería (se ríe). Pero no niego que soy bastante arriesgado con algunas cosas y sigo un poco el instinto. El instinto es fundamental para todo en la vida y así como tuve el instinto de decir hasta acá llego con la hotelería, el instinto me dijo que era el momento y por ahora ha ido bien.

¿Te vas a mudar a Devoto?

¡Ya me mudé!

Hiciste un montón de cambios en muy poco tiempo...

Si, a mí me gustan los cambios. Me aburro si no. Y también van a venir otros proyectos lindos en Devoto, además de la patisserie, dentro de un año o dos. Yo vivía en Palermo para estar cerca del hotel. Y ahora mi operación está en Devoto. Alicia, una de las socias que le gusta tener charlas uno a uno con la gente me dijo hace muchos años que me iba a terminar enamorando de Devoto y así fue.

Bueno, Devoto es como volver un poco al ritmo de tu Dolores natal, ¿no?

¡Sí! Hoy lo pensaba. Es volver a un barrio donde la gente valoriza la plaza como punto de encuentro y donde la gente cuida el espacio público porque ama su barrio. Y que te den la bienvenida para mí no es poco. Hay gente que vive acá hace generaciones y lo cuidan mucho. Tiene un montón de pautas que lo hacen único.

¿Cómo hacés para priorizar tus proyectos y ordenar tu tiempo?

La televisión es muy linda, pero lleva mucho tiempo. La última temporada de Masterchef nos llevó 7 meses, grabando de lunes a sábados desde el mediodía hasta la noche. Era muy demandante y sentía que no podía hacer otra cosa. Tomar decisiones era más difícil o no las hacía tan conscientes. Ahora tengo mucho más tiempo durante el día que antes la tele me absorbía. Me levanto a la mañana y me organizo, soy muy del checklist -algo que me enseñó la hotelería- y voy tachando. En papel todo. Es más, tengo a la antigua el organigrama del mes en papel. Ser emprendedor tiene un montón de responsabilidades y riesgos, pero también mucha libertad. Es la primera vez que me siento tan libre. No tengo que cumplir un horario, las decisiones las tomo yo, puedo hacer muchas cosas que en esta etapa voy a disfrutar.

¿Cómo te definís como jefe?

El humor es fundamental. Este es un oficio muy exigente y muy inmediato, porque vos hacés algo y la gente lo come y le gusta o no le gusta. La gente se cansa rápido y puede agarrar el teléfono y destruirte en una red porque el sándwich tardó de más. Como líder trato de absorber esa presión. Agarro esa energía y la transformo en flores en ese momento. Después tendremos una reunión para ver qué falló, pero en el momento de la vorágine trato de ser muy empático.

Y por más que yo sea la cara del lugar y tenga la responsabilidad, en ese momento estamos todas en la misma línea. Con lo bueno y con lo malo. Cuando me ha tocado que alguien no pertenezca más a un equipo me gusta sentarme y explicarle cómo son las cosas.

Para mi es importante que estén a gusto y si no, ayudarlos. En la hotelería me enseñaron que es tanto o más importante la despedida de un empleado que la bienvenida, y eso lo tomo como una regla de oro.

La versión original de esta nota se publicó en el número 341 de revista Apertura.

 


 

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jueves, 7 de abril de 2022

CEOs y Gerentes: Laura Barnator de Unilever

Presentamos un reportaje publicado en la Revista Apertura, leemos en el artículo: 

Barnator, CEO de Unilever: "Al final del día comprar barato no rinde"

Con un consumo masivo aún en recuperación, la compañía apuesta por aumentar sus exportaciones y lanzar productos más eficientes (y no más baratos). Por qué su número uno cree que hay un riesgo detrás de la Ley de Etiquetado y en qué categoría planea invertir con fuerza en 2022.

Unilever comenzó el año con un anuncio a nivel global. La firma británica decidió recortar 1500 puestos de management, entre senior y junior, para, según indicó en su comunicado, "ser una organización más simple y enfocada en categorías". Si bien existió un boom inicial con los primeros meses de pandemia, el Covid-19 impactó en los números de la industria del consumo masivo y la Argentina no fue la excepción. Aunque durante el último tramo de 2021 la recuperación tomó un nuevo impulso, algunas categorías todavía no llegan a performar con los mismos números que en 2019.

Pero Laura Barnator, número uno de la compañía en la Argentina, Paraguay y Uruguay no detiene la marcha. En julio de 2020 anunció una inversión de $ 111 millones para incorporar nuevas líneas de producción en el país, no solo para lanzamientos sino también con el objetivo de sustituir importaciones. Actualmente, señala, la firma opera seis unidades productivas en el país y más del 90 por ciento de lo que vende en este mercado se produce localmente. "Tengo el apoyo de casa matriz para seguir invirtiendo en las fábricas para agrandar capacidades como hicimos el año pasado. Para 2022 ya tenemos aprobaciones para mejorar eficiencias o incorporar nuevas líneas", destaca, en diálogo con APERTURA.

Durante la charla, la ejecutiva se refirió a la reorganización que atraviesa la multinacional y cómo podría impactar en el funcionamiento de la filial argentina. A su vez, mencionó las principales preocupaciones que le planteó al ministro de Economía, Martín Guzmán, en los recientes encuentros de los que participó en el Palacio de Hacienda. "En el último programa de Precios Cuidados se trabajó distinto en llegar a un consenso y no con una imposición", asegura. Y complementa: "Hubo discusiones fuertes pero hubo entendimiento".

Según exhibió en su último reporte de resultados global, en América latina la facturación de Unilever creció un 9 por ciento, aunque en términos de volumen el alza fue casi nula (0,1 por ciento). Esto se explica, siempre de acuerdo a la misma presentación, por un incremento del 8,9 por ciento en los precios. En una economía inflacionaria, como la argentina, la compañía apuesta por la eficiencia de los productos, como Rinde Más de Knorr que incrementa en un 50 por ciento el rendimiento de la carne picada, y no tanto por propuestas más económicas.

Más allá de recuperar ese volumen, la estrategia de la empresa pasa por potenciar su pata exportadora. Para esto ya tiene en carpeta un nuevo plan de inversiones con el objetivo de aumentar su producción para ser la unidad proveedora de sus otras filiales a nivel mundial. Por caso, el jabón para la ropa Skip para diluir primero llegó importado desde Brasil y ahora se exporta a Uruguay y Chile. "Este último era un mercado que no teníamos", remarca. Y ahora los cañones apuntan a su negocio de aderezos.

El año pasado comentabas que notabas un crecimiento en el negocio de higiene y una caída en la pata de food solutions. ¿Se emparejó este año? ¿Cuál es el balance?

Los hábitos de los consumidores cambiaron un poco, entonces hay temas de limpieza o desinfección que pasaron a ser permanentes. Hubo un tiempo, con la gripe A, en el que el alcohol en gel había empezado a usarse, después se abandonó y hoy es un hábito que queda. Creo que los hábitos, en la medida en que se extienden en el tiempo, empiezan a ser más permanentes, pero claramente se equilibró porque se abrieron los restaurantes entonces la división de food solutions está operando mejor.

Lo que vemos, especialmente en el último plazo de temporada de verano, es que hubo turismo interno y un crecimiento destacable en el interior del país frente a los años de pandemia en los que no había turismo y también frente a los años normales. En el último mes hubo buenos números de consumo masivo porque claramente hay más gente que tuvo la oportunidad de irse de vacaciones, fundamentalmente en el interior del país. Te diría que en categorías se recuperó un poco en lo que es productos de cuidado personal, que habían caído mucho en pandemia porque son de interacción social, como el desodorante. Y lo que es jabón para las manos empezó a aplacar un poco.

¿Hay categorías a las que les costó más esta recuperación?

En productos de perfumería, en los que realmente el tema del consumo masivo y la interacción social es lo importante, todavía no se llegó a los números previos. El resto no te diría que están más o menos en los niveles de consumo previos, pero ya empiezan a estar más regulares entre categorías.

Cambio global

A fines de enero pasado Unilever anunció el recorte de 1500 puestos de management a nivel global. ¿Qué implica este cambio de estructura? ¿Esto va a tener repercusiones en la filial local?

Estamos en pleno proceso de transición. Estábamos más organizados por regiones y ahora va a haber responsabilidades de resultados por categorías. Todavía solo está anunciado lo de Unilever Leadership Executive (N. d. R: así llaman a la cúpula directiva de la empresa) así que estamos en ese proceso de transición de quiénes van a estar y cómo va a ser exactamente la forma de operar.

Lo que sí está claro es que los países tendrán su representación local y va a haber gerentes generales por país porque al final de cuentas servimos a un consumidor local, tenemos relaciones con gobiernos locales y fábricas locales.

En América latina la empresa creció en facturación por un incremento similar en precios pero en volumen casi no hubo crecimiento. ¿Lograr un aumento de volumen depende más de la estabilidad macro que de una estrategia puntual de la compañía?

Siempre digo que los promedios esconden cosas porque no es igual en todos los países. También está claro que la inflación, y fundamentalmente la inflación de materias primas y commodities a nivel global, sumado al aumento de costos y la complejidad de los costos de transportes internacionales impactaron mucho en nuestras compañías. Y la verdad es que extrañamente en muchos países que tienen una inflación más controlada que la nuestra se vieron aumentos de precios relevantes porque las materias primas aumentaron.

No es la misma situación de Unilever en todos los países, en cuanto a oportunidades de crecimiento, participaciones, categorías. Lo que sí se ve en general y en el consumo masivo a nivel global es que el precio empieza a ser una preocupación muy importante para poder trasladar costo.

¿Y cuál es la situación puntual de la Argentina?

Por supuesto que, teniendo un contexto inflacionario, los precios siempre son una variable importante, pero venimos sosteniendo el crecimiento en volumen (un poco más ralentizado el año pasado). No creo que se dé necesariamente por un mayor consumo sino porque entramos en algunas categorías con propuestas innovadoras y que pusieron en el centro al consumidor en cuanto a qué valor le dábamos.

En 2021 se consolidó nuestro jabón para lavar la ropa. Hace un año y medio entramos en la categoría con un diluible y la verdad es que performa igual de bien que los diluidos. Además, tiene un tema de sustentabilidad al no trasladar agua y usar menos plástico. Pero lo mejor es que el consumidor accede al mismo producto un 20 por ciento más barato por lavado. Entonces ahí tuvimos un crecimiento, en parte por incremento de participación de mercado, pero también por un tema económico. Otro caso fue el de Rinde Más, que lo desarrollamos en nuestra planta de Mendoza y es una categoría que no existía. Tenés dos formas de desarrollar mercado: entrar a nuevas categorías y que más usuarios usen tu producto o hacer que los usuarios puedan usar productos de más valor.

Los productos del futuro

¿Hay una migración hacia productos más económicos por el contexto? ¿Los premium perdieron lugar?

Depende mucho de la categoría y a qué target estás apuntando. Por ejemplo, Dove sigue siendo una marca que no para de crecer pero tiene una propuesta de valor por las bondades del producto y también en su propósito y construcción histórica de marca que la hacen más valorable. Hace unos años lanzamos el segmento Clinical con Rexona y no es uno de más rendimiento, sino de eficacia. Entonces no tiene que ver con que valga menos, sino con solucionar un problema concreto.

Es importante a veces no tener estos paradigmas porque en la Argentina estamos especialmente entrenados, estudiamos al consumidor y tenemos algo que llamamos el ‘manual de las crisis' traído desde el 2001 a esta parte. Al final del día se entiende que a veces comprar barato no rinde. La gente es muy inteligente cuando prueba los productos porque si compras barato y después tenés que poner más jabón para lavar la ropa, la ecuación no te da.

Ustedes tienen participación en algunos segmentos dentro de la industria alimenticia. ¿Qué opinas de la Ley de Etiquetado Frontal?

Todo lo que sea comunicación clara para el consumidor y que sea de valor agregado para nosotros va a estar bien, de hecho convivimos con esta ley en otros países. Creo que hay temas de reglamentación que hay que trabajar para que el foco sea darle más valor agregado al consumidor, que sepa lo que está comiendo y tenga la posibilidad de elegir. Antes de esto venimos trabajando en una reducción de sodio y grasas en nuestro portfolio.

Lo que a mí me preocupa más es que la reglamentación no tenga un marco Mercosur porque nosotros estamos impulsando exportaciones y en algunos casos cuando nos faltan productos los traemos de otras fábricas para no desabastecer al mercado. Hoy la ley es distinta en cada país y eso te limita como país exportador o te genera retrabajos sin valor agregado para el consumidor, lo cual termina, de alguna manera, en costos. Si la ley y los octógonos de acá no son iguales a los de Uruguay, Chile o México, entonces es una lástima tener esa pérdida de homogeneización para aprovechar las ventajas de tener plantas productivas exportadoras.

En consumo masivo siempre se habla de la lealtad a la marca. ¿Qué puede pesar más en la decisión de compra? ¿La lealtad o el octógono?

Creo que puede llamar la atención. Cuando vas a ver mercados en los que ya lo tienen llega un punto en el que el riesgo que tenés, en mi opinión, es que empiece a ser algo que casi ni lo ves. Me parece que hay categorías en las que puede llamar la atención en cosas que comes y pensás que son naturales y te vas a dar cuenta que tienen algunos octógonos. Las experiencias marcan que después se vuelve al hábito común y no creo que esté mal que decidas comer algo entendiendo que no es la mejor opción. El riesgo de las experiencias es que después pase a ser casi una parte del packaging y no cumpla el objetivo.

Participaste de varias reuniones en el Palacio de Hacienda en los últimos meses. ¿Qué preocupaciones le transmitiste al equipo económico del Gobierno?

En todas hubo un dialogo abierto y respetuoso de escucha y pregunta, no de venir a decir. Consumo masivo es un sector que venía bastante golpeado y empezó a recuperarse un poco en el último trimestre del año pasado pero que todavía está en niveles muy bajos en relación a su historia. Fue interesante conversar sobre cómo veníamos trabajando con el programa Precios Cuidados. En el último se trabajó distinto en llegar a un consenso y entender qué podíamos producir, dar y tener en una canasta que sirviera a los argentinos y no con una imposición. Pudimos hablar de problemáticas como el acceso a talento capacitado, producción de algunas materias primas, márgenes de las compañías y dónde vemos oportunidades de seguir exportando.

¿Después de plantear estos problemas ven acciones puntuales por parte del Gobierno o queda solo en la escucha?

Fue hace poco tiempo y creo que hoy hay algo que rige todo, que es cerrar la negociación con el Fondo. Pero en algunos momentos hemos hablado de exportaciones en reuniones previas y no te voy a decir que fue estrictamente por eso, pero hubo una reducción de derechos de exportación en algunos productos terminados que fabricamos y que favorecieron a hacer más competitivas a nuestra filial versus las de otros países. El último trabajo que se hizo con Precios Cuidados tuvo discusiones fuertes, pero hubo entendimientos y fue parte de un proceso de entender que con diálogo se hacen cosas más sostenibles. En uno de los almuerzos estaba Carla Vizzotti y nuestra preocupación en ese momento era el pico de la tercera ola}. Algunas estuvieron con 40 por ciento de ausentismo, eso todavía implica un desabastecimiento en las góndolas porque no se cubren puestos de trabajo tan fácilmente.

¿El 2021 fue mejor que el año anterior en cuanto a exportaciones?

Sí, trajimos la producción de jabón en polvo que hacemos en Gualeguaychú y ahora estamos exportando a Chile, que es un mercado que no teníamos. Estamos agrandando capacidades. lo que implica una parte de importación de activos. Estamos importando líneas para aumentar capacidad pero ese incremento no es solo del mercado interno sino para seguir siendo eficientes como proveedores de nuestras filiales en el mundo. Tengo apoyo para seguir invirtiendo en las fábricas y ya tenemos aprobaciones para este año.

¿Qué segmento en particular les interesa expandir?

Hay una categoría en la que estamos en máxima capacidad, y tiene que ver porque no hay tantos proveedores en el mercado por temas coyunturales del valor del aceite, que es la mayonesa. Ahí estamos vendiendo a capacidad máxima y vamos a hacer inversiones porque somos exportadores.

La versión original de esta nota se publicó en el número 339 de revista Apertura.

 


 

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jueves, 30 de diciembre de 2021

CEOs y Gerentes: José Luis Alonso de Mirgor

Reportaje realizado por Juan Manuel Compte para la revista Apertura:

Mirgor levanta vuelo: quiere fabricar piezas para aviones y despegará con el Pampa III

El gigante de Tierra del Fuego empezó a trabajar con la estatal FAdeA para localizar partes. Ya identificó nueve que puede hacer y le permitirían acceder a otros fabricantes. Relocalizó operarios de la ex Brighstar mientras espera el dictamen de la CNDC por la compra de esa empresa

Mirgor, el grupo industrial basado en Tierra del Fuego, quiere producir piezas para aviones. Así lo develó su CEO, José Luis Alonso, en el marco de un cocktail de fin de año con el que la empresa agasajó a la prensa.

"Iniciamos un trabajo de entendimiento mutuo con FAdeA. El objetivo es la localización de partes para el desarrollo de nuevos modelos. Se trata de piezas que son muy difíciles de nacionalizar", señaló.

La referencia es a la Fábrica Argentina de Aviones Brigadier San Martín. Ubicada en Córdoba, actualmente desarrolla el Pampa III. Este año, el Estado Nacional decidió invertir u$s 100 millones para dotar a la Fuerza Aérea de seis aviones de este modelo hasta 2024.

"Ya identificamos nueve piezas de altísima complejidad que, según entendemos, podemos producir en nuestras plantas electrónicas de Tierra del Fuego", explicó el CEO de Mirgor.

El primer desarrollo, agregó Alonso, es un conversor de energía. El segundo serán las pantallas, anticipó.

"Queremos localizar piezas de aeronáutica en la Argentina. Es parte de nuestra estrategia de ampliar negocios para seguir subsistiendo. El aéreo es un segmento tan parametrizado y exigente que, una vez que seamos proveedores de FAdeA, también estaríamos en condiciones de abastecer a Embraer, Boeing, Airbus y otros jugadores", subrayó.

Ejemplificó con las pantallas: "Son standard. Las que se utilizan en el Pampa son las mismas que podrían usar Embraer o Airbus".

Por ahora, en este negocio, Mirgor sigue trabajando en el hangar. "Es un desarrollo de tiempo largo", aclaran en la empresa, donde calculan un mínimo de dos a tres años antes de estar en condiciones de pedir pista y despegar. Añaden que no es un proyecto que demande elevados volúmenes, ni altos niveles de ocupación en planta. "Es un segmento de muy baja escala pero alto margen. Y significa mucho más desde lo estratégico que el negocio en sí mismo", dicen.

Tiempo de descuento por Brightstar

Fundada en 1983 como proveedora de Sevel, la automotriz del grupo Macri, Mirgor está controlada por la familia Caputo, dueña de la mitad de su capital. El resto cotiza en la Bolsa de Buenos Aires, con el Estado nacional, a través de la ANSeS, como principal accionista individual.

Con plantas en Tierra del Fuego, tiene 3700 empleados y siete unidades de negocios, entre las que se destacan la fabricación de componentes electrónicos para industria automotriz -es proveedora de Toyota, Stellantis, Mercedes-Benz, Ford, Volkswagen, GM y Renault-, artículos de electrónica de consumo -es el único fabricante de celulares de Samsung en el país-, retail (tiene a su cargo la comercialización local de todos los productos de la marca coreana) y, más recientemente, incursionó en el desarrollo de software y en la exportación de commodities agrícolas.

En nueve meses de 2021, facturó $ 110.724,24 millones, contra $ 59.396,94 millones de igual período de 2020. Tuvo un resultado neto de $ 6394,38 millones. Había sido de $ 2332 millones un año antes.

En junio, anunció una inversión de u$s 71 millones para Ontec, fábrica de piezas y perfiles plásticos complejos para la industria automotriz que ya está construyendo en Baradero, provincia de Buenos Aires. Pocos días después, informó la incorporación de la marca brasileña Quantum a su línea de producción de celulares.  Y, en una entrevista en la sección Palabra de CEO de este diario, Alonso anticipó que, tras la iniciada en Tierra del Fuego, busca desarrollar una segunda software factory en Mendoza, primero de otros cuatro a cinco centros de este tipo que quiere abrir en cinco años.

La reciente extensión del régimen de promoción industrial de Tierra del Fuego le da un nuevo horizonte a sus proyectos de inversión.

Sin embargo, esta semana, Mirgor fue noticia por haber tenido que relocalizar a 212 empleados -el futuro de 65 quedan en suspenso- por la inactividad de una de las plantas que le compró en octubre de 2020 a la estadounidense Brightstar.

Mirgor se quedó con esa operación a cambio del pago simbólico de u$s 1 y la asunción de pasivos. Brightstar había decidido irse del país, con el consecuente cierre de dos plantas y el despido de 450 empleados. El grupo argentino se hizo cargo de esos activos por sugerencia, tanto del Gobierno de Tierra del Fuego, como del Ministerio de Desarrollo Productivo de la Nación.

Brightstar también era fabricante de Samsung pero su mayor volumen era para otra marca coreana: LG. En marzo, esta empresa anunció su salida mundial del negocio de celulares. Mientras resolvía la rescisión contractual, Mirgor intentó sustituir esa producción perdida con más actividad para Samsung y la incorporación de otros clientes, como terminó siendo Quantum.

Pero, a mitad de año, la Comisión Nacional de Defensa de la Competencia (CNDC) le ordenó a la empresa mantener ambas operaciones por separado, y no fusionarlas, hasta tanto hubiera dictamen definitivo sobre esa adquisición. El organismo había recibido un informe técnico que desaconeja la operación, por presunta posición dominante en la fabricación de celulares. La CNDC depende de la Secretaría de Comercio, en ese momento, ocupada por Paula Español, quien nunca disimuló sus contradicciones con el Ministro Matías Kulfas, su superior en el organigrama.

"Es un tema del que venimos trabajando hace un año con la CNDC. Ya hicieron todas las preguntas que tenían y las hemos contestado", refirió Alonso. "Entendemos que el dictamen debería estar saliendo a la brevedad", se esperanzó.

El ejecutivo confía en que haya aprobación. "Es muy difícil que no ocurra: era una empresa quebrada", describió. "A nosotros, nos nos generó ningún beneficio la compra de Brightstar. Samsung iba a venir igual con nosotros porque es lo lógico en cualquier parte del mundo: si se te cae un proveedor, vas con otro con el que ya estás trabajando. La motivación fue un tema social: fue para salvar 450 empleos", afirmó. "Lo vimos con Garbarino: cerró y, en una provincia como Tierra del Fuego, el impacto de los 200 puestos de trabajo que se perdieron por eso fue grande", comparó.

 


 

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