Mostrando entradas con la etiqueta Maple Leaf. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Maple Leaf. Mostrar todas las entradas

miércoles, 7 de agosto de 2024

Huellas: Controlando la mente del mono - artículo de Maple Leaf

Hoy presentamos un artículo del Lic. Pablo Berman, Director Regional de MAPLE LEAF Human Resources and Management (www.maplehr.com), que nos permitirá reflexionar sobre los problemas de coaching cognitivo en nuestra vida profesiona.

Leemos en el artículo:

Controlando la mente del mono

El término metafórico “mente de mono” tiene su origen en el chino xīnyuán. Es un concepto budista que describe un estado de inquietud, capricho y falta de control en el pensar.

El "Rey Mono" Sun Wu Kong de la novela clásica china "Viaje al Oeste" es una personificación icónica de lo que denominamos sentimiento de indecisión e inquietud.

Los psicólogos cognitivos equiparan la “mente del mono” como un pensamiento que, a través de una fuerte e intensa autocrítica, lleva a una persona a dispersar y distraerse en sus pensamientos, con incapacidad para organizarse y desbordado por emociones que tornan sus pensamientos negativos.

Todos poseemos autocrítica, es decir analizar y reflexionar sobre nuestras acciones. El problema surge cuando ante un error, por pequeño que fuera, la crítica se extiende de ese tema puntual a otros aspectos de forma feroz. Por ejemplo, un error en crear una fórmula hace dudar de su aptitud para dominar el Excel o, inclusive, de su aptitud matemática.

En resumen, del autoanálisis se pasa a un estado cercano al autosabotaje. Detectar un error lleva a pensar “no sirvo”.

En el trabajo, este síntoma suele aparecer en profesionales de elevado nivel intelectual y elevada responsabilidad, por lo que un aspecto fundamental en el actuar con el cliente es ayudarle a que pueda procesar y controlarse él mismo, lo que algunos cognitivos llaman “To cage the monkey” (poner al mono en una jaula)

¿Como controlarlo?

Una técnica que se suele aplicar en coaching cognitivo, es asistir al cliente que comente como se aprecia a sí mismo, como si se viera frente a un espejo; se visualiza generalmente una percepción distorsionada por pensamientos subjetivos y que no permite gozar de sus éxitos.

A través de un acompañamiento, el coach debe revertir esa percepción ayudando al cliente a que elabore un insight o entendimiento como percepción real de sí mismo. Así, la persona puede manejar adecuadamente sus emociones y por ende pensamientos, elaborando conductas que le permitan percibir su actuar en forma objetiva y realista.

Los beneficios de dominar los pensamientos negativos, tienen algunos beneficios como ser:

 Concentrar sus pensamientos en el aquí y ahora de la tarea, e incluso determinar prioridades.

 Dar predominio a un pensamiento analítico y crítico. Auto crítica por sobre Auto sabotaje.

 Aumenta la resiliencia, permitiéndole establecer una actitud organizada, analítica y con criterio positivo.

 Mejorar la comunicación al tener mayor claridad mental sobre lo que se está trabajando.

 Tener siempre presente que uno no posee debilidades innatas, sino aspectos a mejorar o desarrollar.

Conclusión:

Controlando esta emoción ayuda a trabajar eficientemente sobre las situaciones en el aquí y ahora. Un error o un problema no es el reflejo de toda una vida… es solo del momento. Al final del día, todos merecemos gozar de lo que hacemos.

Principales fuentes: Transformation Academy / Institute of Life Coach Training / Milo Manara

 

Páginas consultadas: 
https://maplehr.com/otros_documentos/julio2024/

martes, 6 de agosto de 2024

Huellas: El Pastor Piper en la dimensión desconocida - artículo de Maple Leaf

Hoy presentamos un artículo del Lic. Pablo Berman, Director Regional de MAPLE LEAF Human Resources and Management (www.maplehr.com), que nos permitirá reflexionar sobre los problemas de comunicación e información que podemos encontrarnos en nuestra vida profesional, que pueden distorsionar el mensaje que recibimos y las decisiones que tomaremos.

Leemos en el artículo: 


El Pastor Piper en la dimensión desconocida

Uno de mis programas favoritos de la televisión es “La Dimensión Desconocida” (“The Twilight Zone”); Rod Sterling, su creador, narraba situaciones donde una persona común se halla en una situación sorprendente. La serie fue creada en 1959 y por años lideró el éter en Estados Unidos, logrando episodios memorables que inspiraron programas y filmes.

Con su licencia, quisiera introducir a nuestro protagonista al estilo de Serling: “John Piper, ministro de la Iglesia Bautista, en ese momento con 63 años. En él años 2009 fue invitado a disertar ante 8000 asistentes de la reunión nacional de consejeros cristianos en Nashville, Tennessee. En unos instantes, John entrará en la dimensión desconocida”.

¿Qué fue lo que sucedió?

Piper comenzó diciendo “Reconozco me siento asombrado y humilde en disertar ante tan importante audiencia” … y el público respondió con fuertes risas.

Pero cuando dijo “Me considero un pecador” … las risas desembocaron en terribles carcajadas que atronaban el anfiteatro. Incluso, cuando confesaba sobre sus miedos e inseguridades que podía controlar por la fe, las carcajadas seguían e incluso, algunos aplausos circularon.

La situación estaba desembocando en una situación bizarra, que le llevo a decir “Estoy perplejo y ustedes son realmente una audiencia muy extraña” para finalizar “Por favor no sigan riéndose de mí, me hacen daño” … pero las risas seguían a pesar de sus lágrimas.

¿Qué había pasado?

Aquí no aconteció ninguna situación de ciencia ficción: los organizadores del evento por error habían omitido su sermón y habían colocado en ese espacio a un comediante de stand up. Vale decir, la gente siguió al pie de la letra que el que estaba frente a ellos era un cómico, no un ministro religioso con una formación doctoral y pastoral que le hacía ser consultado por autoridades evangélicas de todos los Estados Unidos.

Las consecuencias fueron muy fuertes a nivel de Piper, que sintió la situación como una afrenta personal y los organizadores no sabían cómo disculparse. ¿Pero… los participantes? Amén que su capacidad de discernir fue muy cuestionada, el anonimato les protegió del ridículo.

Ahora bien, este es el punto que considero más interesante para analizar. Más allá de lo mencionado… los participantes no tomaron en cuenta que algo raro estaba pasando. No se detuvieron a reflexionar que el mensaje del pastor no coincidía con algún espíritu cómico y que había una distorsión entre lo que decía el programa y lo que presenciaban.

Más de una vez habrá recibido una información errónea de un superior y tomar como dogma. Por eso siempre es importante

toda información analizar y juzgarla para evaluar su corrección La audiencia se pudo escudar en el anonimato … si comete el mismo error… usted no tendrá tanta suerte.

Saludos atentos de Pablo Berman, director

 


Páginas consultadas: 

viernes, 22 de mayo de 2020

Huellas: Home Office o Jail Office - artículo de Maple Leaf


Hoy presentamos un artículo del Lic. Pablo Berman, Director Regional de MAPLE LEAF Human Resources and Management (www.maplehr.com), sobre los trastornos que está trayendo el trabajo en casa o Home Office en los distintos profesionales que están desarrollando esa modalidad de trabajo.

Leemos en el artículo:

Como manejar la ansiedad en tiempos de Jail Office

Cuando algunos profesionales comparan el modo de trabajar actual como home office, debo discrepar, ya que en vez home office (oficina en el hogar), la mayoría de los profesionales sienten al mismo como jail office (oficina cárcel), prevaleciendo en ellos un sentimiento donde reconocen el agotamiento, pero que no pueden “escapar” del círculo de elevada presión, ansiedad y stress que atraviesan.

A través de nuestros contactos como lecturas profesionales, hemos apreciado una o varias de las siguientes características que predominan en varios profesionales:

  • Aumento elevado de su carga laboral habitual.
  • Los descansos son de menor duración que los habituales en la oficina o, directamente, no existen.
  • Demanda de sus superiores mayor que en un periodo normal (demanda que trasladan su propia ansiedad emanada por sus superiores, como un efecto cascada).
  • Incertidumbre sobre el retorno a la oficina y, por ende, temor sobre la estabilidad laboral futura.
  • Conversaciones fuera del horario habitual, o incluso durante la noche o el mismo fin de semana.
  • Problemas de salud físicos (dolores de espalda, cefaleas, alteraciones en el sueño, etc.)
  • Alteraciones en la alimentación con sus consecuencias digestivas.
  • Falta de diferenciación entre su vida personal y laboral (principalmente en aquellas personas con niños o personas mayores a cuidar).
  • Aumento de la irritabilidad e irascibilidad con quienes interactúa laboral como en su vida familiar.
  • Mayor consumo de alcohol, tabaco u otras drogas.


No es propósito de esta nota únicamente mencionar los problemas; lo que se busca en el mismo es sugerir soluciones ante un mundo diferente al que transitábamos apenas seis meses atrás y que debemos tratar de sobrellevarlo.

ESTABLEZCA Y MANTENGA SU RUTINA

Prepárese –Cuide su higiene personal y presencia, vístase como lo haría para ir a su trabajo normalmente, coma el mismo desayuno que come habitualmente. Es importante sostener su rutina habitual.

Establezca rutinas pre y post trabajo –El tránsito de su casa al trabajo es un amortiguador que le facilita prepararse para este último. Por esto es aconsejable que genere rutinas que amortigüen su vida familiar y laboral.  Escuchar la radio, música, tomar un café, son algunas alternativas antes de empezar su jornada laboral

Al final de su trabajo, genere un proceso que medie entre éste y su vida laboral, aunque se halle entre su espacio y el resto de su familia a pocos pasos.

Seleccione su lugar físico de trabajo –Establezca un lugar específico y absolutamente fijo (puede ser desde una habitación hasta la esquina de una mesa en su comedor) para que usted fije mentalmente su territorio laboral.  Lo importante es reforzar los límites entre su trabajo y su vida personal.

Replique su horario laboral –Acomode su horario al que habitualmente lleva en la oficina. Psicólogos americanos afirman que «Lo habitual que usted haga y le permita sentirse normal, siga haciéndolo, le será de utilidad”.

Descanse y Almuerce –Establezca momentos donde pueda descansar sus ojos de las pantallas, camine, aunque sea unos metros por su casa o incluso prepararse un café. Cuando es su almuerzo, descanse su vista y coma tranquilo (si es preciso, coloque su teléfono celular en modo avión para no recibir llamadas).

Administre su tiempo –Fije metas razonables todos los días, y haga un cronograma lógico. Acepte que usted tiene un límite diario para poder trabajar. Si piensa que debe hacer un trabajo extra, evalué objetivamente si puede el mismo esperar un día. Fije prioridades para el trabajo y de ser necesario acuérdelas con su superior o resto del equipo de trabajo.

Asuma la existencia de dificultades –Hay días que serán mejores que otros. Pero cuando hay inconvenientes haga un examen si el mismo puede ser encarado al día siguiente, como si fuera un día habitual en su oficina.

CONÉCTESE

Fomente la comunicación no verbal –Con superiores, pares, personal a cargo y proveedores como clientes, trate que haya reuniones para contactarse a través del teléfono o por video conferencia; tener una visión integral donde pueda apreciar su lenguaje corporal, su entonación o incluso risas… es humanizar la comunicación.

No se ajuste a lo laboral –Cuando usted trabaja con sus pares suele hablar de determinados temas ajenos al trabajo (deportes, programas de televisión, etc.). No dude de intercalar alguna observación ocasionalmente, como lo haría en una reunión habitual.

Comente abiertamente éxitos como inquietudes –Si algo le sale bien compártalo con sus compañeros y, cuando tenga alguna duda o inquietud, expréselo y pida ayuda (usted trabajará solo, pero no está aislado)

CUÍDESE

Socialice –Comuníquese de forma frecuente con las personas con quienes trabaja fuera de trabajo (un happy hour virtual), familiares y amigos.

Descanse su vista –Continuamente apegarse a la pantalla de un computador, celular o una tableta pueden producir una fatiga visual, que puede promover jaquecas o migrañas, así como dificultades para concentrarse.

No altere su ritmo alimenticio –Cuide sus horarios habituales de almuerzo y cena. No diga que la culpa es de la cuarentena… esta es su responsabilidad.

No altere su ritmo de sueño –La higiene y salud tiene que ver con un ritmo de descanso sano y proactivo. Dormir poco es un excelente generador de agotamiento mental.

Reconozca si precisa ayuda –Consultre con un profesional de la salud si percibe que el stress interfiere con sus actividades y sus relaciones. ¡Usted no es perfecto!

Espero haber sido de utilidad y recuerde algo: usted debe controlar la situación, porque al revés el desenlace no suele ser satisfactorio.


Fuentes de información: Health Canada, CDC y NHS-UK




Páginas consultadas: