miércoles, 1 de julio de 2026

Huellas: Planificar a Largo Plazo - artículo

Interesante intercambio de opiniones respecto del Planeamiento que realizan las empresas de cara al desarrollo de nuevos negocios, de los distintos CEOs que se presentaron en el evento Forbes CEO Summit 2026, leemos en el artículo.

Planificar a largo plazo y elevar la competitividad, los ejes de la nueva hoja de ruta corporativa

En el Forbes CEO Summit 2026, cuatro líderes empresariales coincidieron en que la estabilización macroeconómica permite abandonar la gestión de la urgencia para proyectar inversiones de mediano y largo plazo. El foco de las grandes corporaciones se centra en la eficiencia, la competencia genuina y la expansión internacional.

El despliegue de estrategias corporativas en un entorno que deja atrás la administración de las urgencias macroeconómicas para enfocarse de lleno en la expansión internacional constituye el denominador común del empresariado actual. Ante un horizonte que abandona el estado de crisis permanente, las principales compañías proyectan inversiones estructurales bajo la premisa de que la eficiencia operativa y la disputa global por los mercados definirán el éxito en este nuevo escenario de negocios.

Durante el Forbes CEO Summit 2026, bajo la temática central "El desafío del crecimiento 3.0: de la estabilización a la expansión", destacados líderes de la industria debatieron sobre sus planes de inversión frente a la nueva realidad de la Argentina. Del panel formaron parte Juan Pablo Fasanella, presidente y Director General de AUSA; Elisa Frías, Gerente General de Uber para la Argentina, Paraguay y Uruguay: Christian Otero, Fundador de Lucciano's; y Pablo Sibilla, Presidente y Director General de Renault Argentina, quienes coincidieron en que la estabilidad permite levantar la mirada estratégica hacia los próximos años.

La búsqueda de previsibilidad y la consolidación del capital humano emergieron como los pilares compartidos para apalancar los procesos de innovación y desarrollo tecnológico. Los ejecutivos coincidieron de manera unánime en que la competencia genuina actúa como un catalizador indispensable que eleva los estándares de calidad, dinamiza los tiempos del mercado y beneficia de forma directa a los usuarios y consumidores mediante soluciones eficientes y sustentables.

El máximo referente AUSA destacó que las actuales condiciones macroeconómicas abren una ventana inédita para el desarrollo corporativo, permitiendo desvincular la toma de decisiones de la volatilidad diaria. Según su perspectiva, la previsibilidad y la disminución de las distorsiones inflacionarias operan como cimientos indispensables para diseñar políticas de mediano plazo que involucren activamente el entrenamiento del capital humano y la adopción tecnológica en los servicios de infraestructura pública.

En este sentido, el directivo puntualizó de manera categórica las posibilidades actuales de proyección estratégica que posee el sector empresarial: “Llegó un momento en la Argentina que podemos empezar a planificar algo que venía siendo muy difícil, obviamente por cuestiones macroeconómicas, por cuestiones empresariales. Llegó el momento de que nosotros podemos levantar un poco la cabeza y mirar a 5, 10 años”.

Bajo esa misma línea de acción, Fasanella detalló la magnitud de las inversiones orientadas a consolidar la digitalización integral de los accesos viales en la región. “Invertimos mucho en ser referentes de movilidad urbana en Latinoamérica, en nuestras autopistas ya no hay una cabina manual, y vamos a invertir US$ 300 millones al 2027 para seguir desarrollando soluciones mas sustentables”.

Por su parte, la máxima ejecutiva de Uber analizó el vigoroso desempeño de la firma y el rol estratégico que ocupa la plaza local dentro de la estructura corporativa global. La madurez del mercado y las nuevas alternativas orientadas al segmento corporativo y logístico sustentan una visión fuertemente optimista, donde la velocidad de adopción por parte de los usuarios locales empuja de forma constante a la organización a ampliar su capacidad operativa y su presencia geográfica en el país.

Al evaluar los pilares del crecimiento y las metas financieras proyectadas para el mediano plazo, Frías describió el escenario como “un momento de expansión, de inversión y de consolidar nuestro compromiso con Argentina. Anunciamos una inversión de US$ 500 millones y eso tiene dos patas, una la performance que viene teniendo el negocio hasta este momento, estamos en todas las provincias, en todas las capitales y con una expansión que ha sido muy buena en los últimos últimos años, pero también con un potencial que tiene Argentina de futuro enorme”.

Asimismo, la directiva remarcó que la interacción con la competencia local funciona como un dinamizador clave para reconfigurar permanentemente los servicios tecnológicos: “Somos una empresa de tecnología y para competir hay que saber tomar lo que nos sirve del mercado global, pero teniendo en cuenta lo local para transformar eso en soluciones que sirva al cliente”.

El fundador de Lucciano´s, a su turno, repasó la trayectoria de constante evolución y reafirmó la premisa de mantener una política de expansión territorial agresiva en el mercado interno, combinada con la conquista de góndolas en el exterior. La apuesta por diversificar la matriz de productos e integrar cadenas de valor regionales demuestra que la adaptabilidad y el conocimiento detallado de las exigencias del consumidor constituyen los motores esenciales para sostener la competitividad de la firma.

Respecto al compromiso de inversión de la compañía y el agresivo plan de aperturas comerciales previstos para el período corriente, Otero manifestó que “Lucciano's es una empresa que viene creciendo todos estos años. Realmente un poco sobre bases de la innovación, experiencias, pero el último año pusimos mucho foco en Argentina, independientemente de que estamos también apuntando a crecer en el exterior, y este año estamos pensando abrir 45 o 50 locales en el país”.

Al abordar las dinámicas competitivas globales y el posicionamiento de sus desarrollos tecnológicos frente a marcas internacionales, el empresario concluyó: “Siempre la competencia nos eleva, nos hace innovar y el que se beneficia es el cliente con más opciones, distintas calidades y rangos de precios. Nos preparamos para competir con mas líneas de productos e intentando ser globales”.

Finalmente, el presidente de Renault describió el profundo cambio de mentalidad que experimenta el sector manufacturero pesado tras superar etapas dominadas por severas restricciones operativas y logísticas. En la visión de la terminal fabril, el eje de gestión debe regresar con urgencia hacia la ingeniería de costos y la optimización de procesos internos, factores determinantes para asegurar la sustentabilidad y consolidar la inserción de las plataformas industriales locales en los mercados externos.

Al definir las prioridades inmediatas del entramado corporativo industrial para el desarrollo del comercio exterior, Sibilla precisó que “todas las compañías tienen que volver a centrarse en trabajar en la optimización de los procesos y la competitividad, ese es el nombre del juego para los próximos años y para seguir creciendo en los niveles de exportación”.

Finalmente, el directivo ponderó las variables estructurales necesarias para asegurar la radicación de proyectos de inversión en un contexto global complejo. “Para nosotros lo importante, mirando las próximas elecciones, es la claridad en las reglas del juego, en la estabilidad, la previsibilidad que es la variable principal para conjugar en una compañía que invierte en un mundo que es cada vez más volátil y cada vez más complejo geopolíticamente hablando.”

 


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1° Cuatrimestre 2026 (274 - 13) - Festejos Responsables

 


1° cuatrimestre 2026 (274 - 13) - Encuesta a los alumnos

Siempre al finalizar cada cuatrimestre, nos piden que les recuerde a los alumnos del curso, que la Facultad de Ciencias Económicas (UBA) ha dispuesto hace unos años la realización de la Encuesta de Satisfacción del Proceso Educativo, que tienen la característica de ser voluntarias y le permite a los alumnos acumular puntos adicionales a su ranking de inscripción.

La encuesta puede completarse en www.alumnos.econ.uba.ar, ingresando a la opción alumnos, con registro y clave, al ítem denominado Encuesta Académica.


Para reflexionar. Señales de un compañero tóxico

 


martes, 30 de junio de 2026

Huellas: Líderes tóxicos y culturas de ansiedad - artículo

Hoy presentamos un artículo de Alejandro Melamed, publicado en la Revista Forbes:

Líderes tóxicos y culturas de ansiedad: las lecciones que deja el paso de Marcelo Bielsa por la selección uruguaya

El colapso de la Celeste en el Mundial expone el fracaso de la gestión basada en el miedo y el control; una lección sobre los límites de la exigencia extrema frente al factor humano.

Triste, solitario y final, como la novela de Osvaldo Soriano.

Pocas veces en la historia del management deportivo un líder confesó con tanta claridad su propia disfunción. En noviembre de 2025, Marcelo Bielsa dijo ante las cámaras algo que debería estudiarse en cada escuela de liderazgo del mundo: "Yo soy tóxico. Relacionarse conmigo empeora al que se relaciona conmigo".

No fue una metáfora. No fue modestia mal ejecutada. Fue un diagnóstico clínico que él mismo validó con ejemplos: solo ve el error, corrige sin parar, demanda sin satisfacerse nunca, evita deliberadamente la conexión humana con quienes lo rodean, lleva un diario a la mesa de un café para no tener que hablar de nada que no sea trabajo. Y lo vive, según sus propias palabras, "como un karma".

El problema no es que Bielsa sea tóxico. El problema es que el mundo del fútbol —y muchos líderes fuera de él— lo celebraron durante décadas como si la toxicidad fuera sinónimo de genialidad.

El mismo final, 24 años después

Uruguay quedó eliminado en la fase de grupos del Mundial 2026. El mismo destino que Argentina bajo la conducción del propio Marcelo Bielsa en Corea-Japón 2002. Misma etapa. Mismo patrón. Diferente camiseta, idéntico colapso.

La Celeste empató ante Arabia Saudita y Cabo Verde y posteriormente perdió 1-0 contra España cuando necesitaba ganar. Tres partidos, cero victorias y afuera del Mundial. Y el técnico que llegó con la promesa de transformar el fútbol uruguayo se fue con una frase que resume todo: "Me dejaron solo".

Esa frase, pronunciada en la reunión íntima con el plantel luego de la eliminación, merece una segunda lectura. Un líder que al final del camino señala al resto como responsables de su fracaso no es un líder: es alguien que nunca entendió que liderar implica construir vínculos, no solo sistemas y procesos.

Cuando los jugadores dijeron basta

Lo que ocurrió horas antes del partido ante España ya trasciende el plano futbolístico y entra de lleno en el análisis organizacional. Sergio Rochet, Manuel Ugarte, Rodrigo Bentancur y Federico Valverde —cuatro de los jugadores más representativos del equipo— pidieron una reunión con Bielsa para decirle algo que ningún plantel debería necesitar decirle a su entrenador antes de un partido decisivo de un Mundial: "Esto ya no se aguanta más".

El mensaje era concreto: la metodología los agotaba física y mentalmente. Varios estaban con el cuerpo resentido por la carga acumulada y el nivel de exigencia había dejado de ser estimulante para convertirse en destructivo. 

La respuesta de Bielsa a esa reunión fue un monólogo. Les recordó conflictos pasados, mencionó la polémica por la exclusión de Luis Suárez, les dijo que él había construido la carrera de algunos de ellos dentro de la selección. Algunos jugadores se levantaron mientras él todavía hablaba. 

Ahí está el núcleo del problema de liderazgo: cuando la única respuesta ante una crisis de vínculo es hablar de uno mismo, el liderazgo ya se perdió mucho antes del partido.

El miedo como motor, la exigencia como método

En aquella confesión de noviembre de 2025, Bielsa también explicó el origen de su conducta con una honestidad brutal: “Esa obsesividad está en la búsqueda de recursos que te alejen de la derrota y que te acerquen a la victoria. No disfruto por ganar. Temo por perder mucho más de lo que disfruto por ganar.”

Esto no es liderazgo. Es gestión desde el miedo. Y los líderes que operan desde el miedo —propio o ajeno— construyen culturas de ansiedad, no de rendimiento. El enojo permanente de Bielsa en el banco de suplentes, las correcciones interminables, la insatisfacción crónica con cualquier desempeño no son señales de un estándar de excelencia: son síntomas de alguien que nunca aprendió a regular su propio estado emocional en función del impacto que genera en los demás.

La diferencia entre exigencia y exigencia desmedida no está en el nivel del estándar: está en si el otro puede alcanzarlo sin destruirse en el intento. Cuando los propios jugadores se lesionan por la carga de los entrenamientos, el método dejó de ser funcional hace rato. Y la exigencia desmedida se convierte en desalmada, genera heridas, duele. Jesse Marsch, quien reemplazó a Bielsa en el Leeds United, fue claro al respecto: encontró jugadores con niveles de estrés extremos, agotados por una metodología que los llevó al límite sin construir el rendimiento que prometía. El problema de las lesiones, sostuvo, tuvo mucho que ver con la metodología de trabajo. Estos jugadores estaban sobreentrenados y eso los llevó a estar física, mental, emocional y psicológicamente en un lugar difícil para recuperarse partido tras partido.

La brecha entre el mapa y el territorio

Bielsa es, sin dudas, uno de los pensadores más sofisticados que ha dado el fútbol mundial. Sus análisis tácticos, su capacidad para analizar rivales y dividir partidos en tramos y extraer patrones, su construcción conceptual del juego son genuinamente brillantes. El problema es lo que ocurre cuando esa brillantez teórica colisiona con la realidad de personas concretas, en contextos específicos, con historias y culturas propias.

En Uruguay, la Asociación Uruguaya de Fútbol apostó a que Bielsa traiga su ADN futbolístico para potenciar el modelo que ya existía y obtener una versión superadora: la historia de la Celeste más la “metodología bielsista”. No ocurrió nada de eso. Según el análisis de medios uruguayos, Bielsa destruyó la naturaleza del fútbol uruguayo sin poder inocular la suya propia. Borró la matriz sin reemplazarla.

Este es el síndrome del líder que confunde su mapa con el territorio. El que llega a una organización convencido de que su modelo es universalmente superior, sin entender qué hace funcionar a esa cultura particular, qué identidad los sostiene, qué valores movilizan a esas personas específicas.

La teoría sin adaptación al contexto no es sabiduría. Es dogma.

Lo que Menotti entendía y Bielsa no pudo aprender

En aquella misma entrevista de noviembre de 2025, Bielsa mencionó a César Luis Menotti como su contrario: "Menotti vivía todo lo contrario de lo que yo pienso, y yo quisiera vivir todo lo contrario de lo que vivo".

Es una de las frases más reveladoras que pronunció en su vida. Porque Menotti entendió algo que Bielsa declara querer entender, pero nunca pudo incorporar: que el fútbol, como toda organización humana, se juega fundamentalmente en el vínculo. Que la conexión emocional y humana con los jugadores no es un lujo o una concesión: es la condición de posibilidad de cualquier sistema de juego. Que liderar es, en última instancia, hacer que otros quieran dar lo mejor de sí mismos —no por temor al error, sino por el deseo genuino de lograr los mejores resultados.

El liderazgo que opera exclusivamente desde el control, la corrección y la exigencia desmedida sin contención emocional puede funcionar en el corto plazo, con ciertos perfiles de personas, bajo ciertas condiciones. Pero no escala. No perdura. Y, sobre todo, no construye nada que sobreviva al propio líder.

Un karma que se vuelve diagnóstico

Cuando Bielsa dice que vive su propia conducta "como un karma", está describiendo algo más profundo que una personalidad difícil: está describiendo la trampa de un líder aferrado a un patrón que reconoce como disfuncional pero no puede —o no quiere— modificar.

El karma, en su acepción popular, implica repetición. Y la historia de Bielsa es, exactamente, eso: Chile 2010 —que llegó hasta octavos— fue la excepción que confirmó la regla. Todo lo demás a nivel selecciones es un ciclo que colapsa cuando el entorno necesita algo que el método no puede dar: flexibilidad, vínculo, pertenencia, disfrute.

Bielsa reconoció en esa misma entrevista que quisiera ser diferente. Que admira a quienes son distintos. Eso habla de cierta conciencia, pero la conciencia sin cambio de conducta no es liderazgo. Es condición necesaria, mas no suficiente.

El mundo del management tiene una deuda pendiente con esta historia. La de dejar de romantizar la obsesión hasta el límite como virtud, la dureza extrema como profundidad y la distancia emocional como fortaleza. Un líder que destruye lo que toca —por brillante que sea su visión— no está construyendo nada. Está dejando escombros con buena estética. Y en la selección uruguaya, después de este Mundial, los escombros hablan por sí solos.

La pregunta, por lo tanto, no es qué le faltó a Bielsa. Es cuántos líderes, hoy mismo, están repitiendo su propio karma sin saberlo.

 


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Huellas: La IA en la FCE - artículo

Presentamos un artículo publicado en iProfesional

La determinación que tomó la UBA sobe el uso de IA en la universidad

La Universidad de Buenos Aires reguló el uso de inteligencia artificial en las aulas de Económicas con un sistema propio y pionero

La Facultad de Ciencias Económicas de la Universidad de Buenos Aires (UBA) aprobó una normativa institucional para regular la plataforma de Inteligencia Artificial (IA) que ya se está implementando en los procesos de enseñanza, aprendizaje y evaluación. Es una de las primeras unidades académicas del país en utilizar una herramienta de IA desarrollada íntegramente por la propia Facultad y en establecer un marco integral para su utilización en el ámbito universitario.

"La Inteligencia Artificial ya forma parte de la vida académica y profesional de los estudiantes, por lo que el desafío es enseñar a aplicarla de manera crítica, ética y responsable", comunicó la UBA.

Para ello, se incorporó el desarrollo de un agente de Inteligencia Artificial propio dentro de la plataforma institucional de la Facultad de Ciencias Económicas "Mi Econ". A diferencia de las herramientas abiertas, este sistema funciona en un entorno cerrado y seguro, utiliza exclusivamente materiales académicos seleccionados por las cátedras y permite garantizar la privacidad de los datos, la trazabilidad de las interacciones y la igualdad de acceso para todos los estudiantes.

"En esa misma plataforma desde donde ingresan al aula virtual, los alumnos también tienen acceso al chat de IA desarrollado por la Facultad, donde cada cátedra sube su propia bibliografía. Es decir, que los estudiantes consultan la bibliografía que usan los profesores en sus materias. De esa forma, los docentes se aseguran de que sus alumnos están utilizando el material de cátedra que está en el programa", explica Natalia Guidolin, secretaria académica de la Facultad de Ciencias Económicas de la UBA.

Actualmente, la herramienta es utilizada por 2.000 alumnos en 40 materias y 184 cursos, que involucran a 44 cátedras. Es la primera facultad de la UBA en implementar una plataforma interna de IA y en darle un marco normativo propio para su regulación.

Autoría y responsabilidad

En ese contexto, la nueva normativa también establece criterios claros sobre el uso académico de la Inteligencia Artificial.

La responsabilidad sobre los trabajos académicos continúa siendo del estudiante, quien deberá responder por la calidad de los argumentos, la verificación de la información y la correcta atribución de las fuentes utilizadas.

La IA puede asistir en procesos parciales de producción académica, pero no traslada la autoría ni la responsabilidad. Quien presenta un trabajo es autor o autora de su contenido y responde por la validez de los argumentos y la evidencia; la atribución correcta de ideas, datos y materiales (incluida la mención del uso de IA cuando corresponda); y el cumplimiento de las políticas institucionales y de la política de curso definida por la cátedra.

Evaluación y trazabilidad del proceso

Uno de los aspectos más innovadores de la propuesta es el cambio de paradigma en la evaluación. La Facultad impulsará mecanismos que permitan valorar no solo el resultado final de los trabajos, sino también el proceso de elaboración, mediante borradores, registros de trabajo, defensas orales breves y evidencias que acrediten la autoría intelectual de los estudiantes.

Con este enfoque, la Facultad considera que la alfabetización en Inteligencia Artificial será una competencia indispensable para los futuros profesionales de las Ciencias Económicas y que la universidad debe asumir un rol activo en la formación de capacidades para utilizar estas tecnologías con criterio, responsabilidad y pensamiento crítico.


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