lunes, 7 de septiembre de 2026

Huellas: Por qué tu empresa ya no se organizará por jerarquía, sino por inteligencia - artículo

El presente artículo está extraído del Blog de la Consultora AQuest México, que también tiene sucursal en nuestro país, y que ofrece sus servicios a empresas latinoamericanas cuyo propósito es: “Ser el socio estratégico que nuestros clientes buscan para liderar el futuro”.

El abordaje del artículo es presentar los desafíos que impone la inteligencia artificial en las nuevas estructuras y en particular su reflejo en el organigrama de las empresas, más allá que el mismo sea una carta de presentación de los servicios que presenta a futuros clientes, nos deja vislumbrar el futuro en la materia. Leemos en el artículo

El fin del organigrama: por qué tu empresa ya no se organizará por jerarquía, sino por inteligencia

El modelo de estructura organizacional, que ha predominado durante dos milenios desde las legiones romanas hasta las corporaciones modernas, está siendo desafiado por una nueva arquitectura basada en la inteligencia artificial (IA).

Históricamente, las organizaciones se han estructurado para resolver un problema de enrutamiento de información limitado por la capacidad humana de gestión (tramo de control).

Gartner lo puso en un número: para fines de 2026 a nivel global, 4 de cada 10 aplicaciones empresariales van a traer un agente de IA integrado para tareas específicas, cuando hace apenas un año esa cifra no llegaba al 5% (Gartner, 2025). En paralelo, hasta el 20% de las empresas va a usar IA para recortar de forma agresiva sus filas de gerencia media antes de que termine el año. Ya le pusieron nombre: le llaman la Gran Aplanada.

En particular en LATAM la foto es distinta, pero va en la misma dirección. En 2022, uno de cada cinco negocios de la región no había tocado la IA. Para 2024 esa cifra bajó a 3%, y casi la mitad de las empresas ya trabaja con integraciones reales, no con pilotos sueltos (DPL News, 2026). La curva se movió rápido.

¿Qué tienen en común estos dos datos? Los dos apuntan a lo mismo. El organigrama —esa pirámide que llevamos más de un siglo dibujando en PowerPoint— dejó de ser el mapa que explica cómo trabaja una empresa.

¿Por qué existe la jerarquía en las organizaciones?

La jerarquía no nació para controlar personas. Nació para resolver un problema de información.

Quedate con esta información que la usaremos un poco más adelante. Una legión romana operaba en bloques de 8, 80 y 480 soldados porque un centurión solo puede coordinar de cerca a un puñado de personas a la vez. Ese límite —lo que hoy conocemos como tramo de control— definió cómo se organizó casi todo durante los siguientes dos mil años: ejércitos, ferrocarriles, y después las fábricas de Taylor.

  • El Modelo Romano: Hace dos mil años, el ejército romano estableció el tramo de control (3 a 8 personas) como la restricción gobernante. La estructura era un protocolo de información.
  • La Reforma Prusiana (Siglo XIX): Tras la derrota ante Napoleón, los prusianos crearon el "Estado Mayor". Su propósito era profesionalizar la gestión intermedia para apoyar a generales incompetentes, procesar información y coordinar unidades, estableciendo la distinción entre funciones de "línea".
  • La Era Ferroviaria y el Taylorismo: En la década de 1850, los ferrocarriles estadounidenses adoptaron la jerarquía militar para gestionar redes complejas, creando el primer organigrama formal. Frederick Taylor optimizó este sistema mediante la gestión científica, especializando tareas dentro de la pirámide funcional.
  • La Organización Moderna: Después de la Segunda Guerra Mundial, modelos como la organización matricial (McKinsey/GE) y el marco de las 7-S intentaron equilibrar la especialización funcional con la agilidad local, pero sin romper la dependencia de la jerarquía humana para mover la información.

El organigrama moderno es hijo directo de esa lógica. Sirve para que la información suba, se filtre, se traduzca en decisión, y baje de nuevo convertida en instrucción. Cuando ese ciclo tarda semanas, empiezan los problemas.

Cuando emerge agile se intentó romper ese ciclo hace más de dos décadas. Spotify volvió famoso su modelo de squads y tribus. Zappos apostó todo a la holocracia. Ninguno de los dos sobrevivió tal cual a la escala: los squads de Spotify terminaron necesitando coordinación entre sí, y Zappos volvió a meter capas de liderazgo por otra puerta un par de años después. El problema nunca fue la jerarquía en sí misma. Fue que seguíamos resolviendo con estructura algo que ya podía resolverse con datos.

¿Qué cambia realmente con la IA: el organigrama o la velocidad de la señal?

Ahí está el giro real. No se trata de aplanar por aplanar, ni de eliminar gerentes para financiar la factura de IA —esa lectura ya le está saliendo cara a más de una empresa (Forbes, 2026). Se trata de que, por primera vez, una empresa puede sostener un modelo vivo de su propia operación: qué está pasando en casi todos los departamentos: ventas, en producto, con el cliente, en tiempo real, sin que la información tenga que subir tres niveles para que alguien la traduzca.

Esa es la diferencia entre jerarquía e inteligencia organizacional. La jerarquía coordina personas. La inteligencia recolecta e interpreta los datos y coordina las señales.

Y ojo con esto: quitar niveles de gerencia sin construir esa capa de inteligencia no aplana nada, solo desconecta. Los riesgos que ya está documentando la prensa especializada no son ficción. Se pierde el filtro humano en decisiones que lo necesitaban, la información deja de subir como subía antes, y el poder termina concentrado en muy pocas manos (Fast Company, 2026). Eso pasa justo cuando una empresa recorta estructura pero no construye el reemplazo.

¿Qué necesita una empresa antes de tocar su organigrama?

Tres pilares tienen que existir antes de mover una sola caja.

  1. La primera es un modelo de negocio (BMC) que se pueda leer en datos: qué mueve el ingreso, qué mueve el costo, y qué se le escapa a la organización del lado del cliente si nadie lo mira a tiempo. Sin eso, la IA no tiene sobre qué razonar.
  2. La segunda es cadencia. Un OKR que se revisa una vez al trimestre es jerarquía disfrazada de "agilidad". Un OKR que se cruza cada semana contra la data en tiempo real del negocio ya empieza a comportarse como inteligencia.
  3. La tercera es una capa que conecte esas las dos anteriores y las traduzca en decisión, no en otro reporte más. Ahí vive exactamente la conversación entre OKR y datos que trabajamos desde el OKR Lab y el AQI Lab en AQuest: la estrategia deja de esperar a la junta trimestral para enterarse de que algo se está moviendo.

¿Los roles de liderazgo desaparecen o solo cambian?

Nadie se vuelve prescindible de la noche a la mañana. Lo que evoluciona es el trabajo.

El gerente que pasaba el día filtrando reportes hacia arriba se convierte en quien decide con la data ya sobre la mesa. El equipo que ejecutaba instrucciones se convierte en quien co-crea el siguiente objetivo con esa misma señal. Y aparece un tercer perfil, todavía poco común en los organigramas de la región: alguien que entiende el negocio y entiende el modelo que lo describe, y que sabe moverse entre los dos.

Ese último perfil es el que pocas empresas de LATAM tiene cubierto hoy (product manager o business partner). Y va a ser el más caro de conseguir después, cuando ya todos lo estén buscando.

La pregunta que de verdad importa

El organigrama de tu empresa te dice quién le reporta a quién. No te dice qué entiende tu empresa de tu negocio que ningún competidor puede copiar todavía.

Esa pregunta —no el rectángulo con la línea punteada— es la que va a decidir quién sigue de pie cuando la Gran Aplanada termine de pasar por LATAM.

En AQuest acompañamos ese tránsito desde el OKR Lab y el AQI Lab: conectamos tu estrategia con tu operación antes de tocar una sola caja del organigrama.

Preguntas frecuentes

¿Qué significa pasar "de la jerarquía a la inteligencia" en una organización? 

Significa dejar de coordinar el trabajo a través de niveles de aprobación y reportes, y empezar a coordinarlo con un modelo de datos del negocio que todos pueden consultar en tiempo real. La jerarquía coordina personas; la inteligencia organizacional coordina señales.

¿La inteligencia artificial va a eliminar la gerencia media?

No de forma total. Gartner y varios análisis de 2026 muestran que la IA sí está reduciendo capas de gerencia media en muchas empresas —hasta el 20% de las firmas usará IA con ese fin este año—, pero eliminar estructura sin construir un reemplazo de datos genera pérdida de contexto y de flujo de información. El rol cambia más de lo que desaparece.

¿Cómo empieza una empresa en LATAM a construir inteligencia organizacional?

Con tres pilares: un modelo de negocio legible en datos, una cadencia de revisión de objetivos más corta que el trimestre, y una capa —humana y tecnológica— que traduzca esos datos en decisiones. Sin las tres, no hay inteligencia organizacional, solo dashboards.

¿Qué relación tienen los OKR con la inteligencia organizacional? 

Los OKR aportan la cadencia y el foco: qué se persigue y cómo se sabe si se está logrando. La inteligencia organizacional aporta la señal en tiempo real que permite ajustar esos objetivos antes de la siguiente junta trimestral, en vez de después.

 



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Telxínoe: Denis Sarazhin /1982)

Denis Sarazhin nació en 1982 en Nikopol. Se graduó de la Academia de Arte y Diseño de Kharkiv. Sarazhin recibió el Premio por Excelencia en Pintura de la Academia de Arte de Ucrania. Desde 2007, ha sido miembro de la sección de la Asociación de la Alianza de Artistas de Ucrania. En febrero de 2022, se fue a Estados Unidos con su pareja debido a la guerra; actualmente vive y continúa su trabajo allí.











 

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viernes, 4 de septiembre de 2026

Humor en la oficina

 


Seminario CEED: La historia de Alpargatas

invitación al Seminario del CEEED titulado "Robert Fraser. De Escocia a la Argentina y de la lona a la alpargata. La historia de Alpargatas y de los cambios tecnológicos y organizacionales desde los orígenes hasta la Primera Guerra Mundial" a realizarse el 14 de septiembre a las 17h de manera presencial. A continuación, les compartimos mayores detalles sobre el encuentro. 

 
 

Expone: Robert Fraser Espacio Cultural San Andrés, Asociación Civil de la Comunidad Argentino-Británica

Modera: María Inés Barbero  CEEED, IIEP UBA-CONICET

Formato presencial: Aula Olivera - IIEP, Primer piso Edificio Histórico, Facultad de Ciencias Económicas, Universidad de Buenos Aires, Av. Córdoba 2122 (CABA, Argentina). Dicha aula se encuentra frente al Aula 108.




 

jueves, 3 de septiembre de 2026

CEOs y Gerentes: Elisa Frías de Uber

Hoy presentamos un artículo de la Revista Forbes:

Elisa Frías, de Uber: “Construimos globalmente pero vivimos localmente”

La Gerente General de Uber para la Argentina, Paraguay y Uruguay repasa la evolución de la app hacia una plataforma de movilidad más completa, analiza la dinámica de los conductores locales y detalla la inversión de US$ 500 millones anunciada para los próximos tres años.

-¿Cómo evolucionó Uber en estos últimos años desde una app de movilidad a una plataforma mucho más amplia?

Cumplimos 10 años en Argentina y el crecimiento y la adopción de Uber en el país han sido enormes. Pasamos de empezar en una sola ciudad a estar en las 50 que tenemos hoy; y de un solo producto, que era UberX, a la plataforma de movilidad más completa que tenemos ahora, sumando el lanzamiento de Uber Eats. Eso refleja cómo cambió el ecosistema de movilidad en el país.

Antes, una persona compraba un auto o una moto y se movía únicamente en eso. Hoy, en cambio, tenés un usuario que prefiere evitar el tráfico e ir en moto a trabajar, pero a la tarde, si está con la familia, quiere usar UberX o reservar un auto premium para ir al aeropuerto por comodidad y espacio. Quiere que todo eso esté resuelto en un solo lugar.

.Te toca liderar tres mercados con idiosincrasias y regulaciones distintas. ¿Cuáles son los pilares comunes de la estrategia y dónde están puestas las principales apuestas de crecimiento para cada país?

En Uber tenemos un valor central: construimos globalmente pero vivimos localmente. Creo que eso lo refleja muy bien. Se trata de aprovechar la experiencia global en movilidad —que tiene factores comunes entre distintos países—, pero también de cumplir con nuestro trabajo como actores locales: interpretar la necesidad de cada mercado y adaptar las soluciones a lo que precisa cada lugar. Y no hablo solo de cada país; dentro de la propia Argentina hay realidades muy distintas.

Hoy en Argentina tenés desde mercados que registran cuatro motos por cada auto, como Posadas o Tucumán, donde se necesita mucha más movilidad en dos ruedas, hasta una Patagonia con ciudades turísticas que requieren un producto premium o black para atender al turismo. También tenés la Ciudad de Buenos Aires, que se mueve mucho con la primera y última milla, donde el usuario busca algo rápido y espera que el auto llegue en dos minutos.

Por eso, las soluciones que planteamos son diferentes en cada mercado. Lo mismo aplica para Uruguay y Paraguay: acompañamos la movilidad natural, la cultura y la dinámica de trabajo de cada país.

¿Y cuáles son las características principales que ves en el usuario y en los conductores de Uber en Argentina? ¿Qué diferencial tienen con respecto a la región u otros países del mundo?

La adopción y el calce del producto en Argentina fueron realmente muy buenos. Una de nuestras interpretaciones es que hay un buen acceso a la conectividad, a internet y al teléfono celular, combinado con una gran oportunidad para ofrecer movilidad puerta a puerta en espacios donde antes no la había. Además, es un país con una cultura donde el movimiento —por motivos sociales, laborales o de todo tipo— es muy frecuente.

Vemos que la frecuencia de uso de la aplicación es relativamente alta; es decir, cuando medimos la cantidad de viajes por persona o la frecuencia según la necesidad: ir a trabajar, las salidas nocturnas o sociales y el uso de los diferentes productos.

Por el lado de los conductores, un rasgo propio de Argentina es que manejan a tiempo parcial; utilizan Uber como una fuente de ganancias complementarias. Más del 70% de nuestros conductores maneja menos de 20 horas por semana. Eso es algo muy característico del país y que se distingue de mercados como México o Brasil, donde se ejerce como una actividad de dedicación más larga. Es un rasgo que nos diferencia.

¿Ves en esto una oportunidad de crecimiento para el mercado argentino?

Sí, absolutamente. Creo que representa una gran oportunidad porque el dinamismo de la plataforma permite contar con oferta adicional de viajes en los horarios de mayor demanda. De la misma manera, en momentos como un martes a la tarde, donde el volumen o la demanda no son tan altos, hay menos oferta.

Esto funciona muy bien para balancear la necesidad de quienes buscan manejar durante periodos largos con la de quienes prefieren hacerlo en trayectos cortos. A fin de cuentas, las personas no nos movemos de manera uniforme a lo largo de toda la semana, y esta dinámica permite acompañar esos picos de forma eficiente.

Me hablabas recién del lanzamiento de Uber Eats. ¿Qué balance hacés del lanzamiento y qué proyectos o proyecciones tienen a futuro?

El balance es muy positivo. La decisión de invertir en Argentina —donde anunciamos una inversión fuerte de US$ 500 millones para los próximos tres años— tiene que ver con el lanzamiento de Uber Eats y con el desarrollo del negocio de movilidad. Pero no como unidades separadas, sino potenciando a la plataforma como un todo: pasar de ser solo el lugar donde encontrás el viaje que necesitás, a ser la aplicación donde conseguís todo lo que necesitás en tu vida cotidiana.

El usuario busca resolver sus momentos del día a día y que la logística no sea un problema, sino algo que fluya. Queremos ser el aliado de los argentinos tanto en su movilidad personal como en el envío de todo lo que necesiten.

-Hoy tecnología e inteligencia artificial son de los grandes temas de los que se habla en el mundo de los negocios. Pensando de acá a cinco años, ¿cuál creés que va a ser el tema del que vamos a estar hablando?

Creo que el tema del que vamos a estar hablando es cómo construimos compañías y ecosistemas que se puedan adaptar fácilmente, cambiar y autotransformarse de forma cotidiana; el aceptar el cambio como lo constante. La tecnología va a seguir avanzando de manera acelerada. La inteligencia artificial es de lo que todos hablamos hoy, pero va a traer un cambio mucho más fuerte hacia adelante.

Entonces, no se trata solo de dar un paso, sino de cómo armo mi estructura para que esa transformación sea natural. Y también de cómo mantener la conexión y el rumbo sobre cuál es el problema que queremos resolver. No es simplemente haber adaptado tecnología y que todo el mundo en el equipo esté usando inteligencia artificial, sino usarla bien, con un propósito y con el fin de resolver las necesidades del usuario, que seguirá siendo la constante: responder a lo que las personas necesitan.

-¿Y cuáles creés que son las tres habilidades infaltables en un CEO hoy?

Te lo asocio un poco a esta idea de cambio. La primera es mucha humildad; entender el liderazgo desde la guía y el propósito, y no desde el experto. Creo que el liderazgo del "yo sé y te enseño" desapareció, porque hoy no entiendo la mitad de lo que hace mi equipo. Se trata de aceptar que el rol es lograr que los equipos converjan hacia un propósito conjunto, sabiendo que no controlamos el cómo vamos a llegar. Hay que liderar desde ahí, no pretender tener todas las respuestas, ser humilde y saber gestionar desde la transformación constante.

En segundo lugar, mantener el timón firme hacia lo que importa: hacia dónde vamos, cuál es el propósito y por qué hacemos lo que hacemos, para poder guiar a los equipos desde ese lugar.

Y lo tercero es un poco de coraje, porque es cierto que todos estos cambios muchas veces dan vértigo. Hay que hacer apuestas sin saber exactamente dónde van a terminar, abrirse a diferentes caminos y mantener cierto optimismo hacia adelante. Todas estas transformaciones se pueden encarar desde la oportunidad o desde el miedo; hay que ir hacia la oportunidad y tener coraje para tomar decisiones que lleven a la empresa hacia adelante, aun si eso implica disrumpirse a uno mismo y cambiar lo que antes sabías que funcionaba.

 


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miércoles, 2 de septiembre de 2026

Datos INDEC: Exportación de Bienes (1° Semestre 2026)

En el primer semestre de 2026, la región con mayor suba interanual de sus exportaciones de bienes fue Noroeste (68,2%), escoltada por la Patagonia (51,7%). 


 

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Datos INDEC: Uso de Internet (2° Trimestre 2026)

Internet: en el 2° trimestre de 2026, los accesos móviles crecieron 1,8% interanual; y los fijos, 9%. 


 

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