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viernes, 12 de abril de 2024

Nuevas Normas Globales de Control Interno

De acuerdo a la publicación realizada en su web el Instituto de Auditores Internos de Argentina, se han publicado las nuevas Normas Globales de Auditoría Interna.

En la descripción de la noticia, podemos leer:

Las nuevas Normas Globales de Auditoría Interna, publicadas el 9 de enero de 2024, entrarán en vigor el 9 de enero de 2025. Las funciones de auditoría interna pueden comenzar a adoptar las Normas ahora.

Las Normas guían la práctica profesional mundial de la auditoría interna y sirven como base para evaluar y elevar la calidad de la función de auditoría interna. En el centro de las Normas se encuentran 15 principios rectores que permiten una auditoría interna eficaz.

La versión anterior, las Normas Internacionales para la Práctica Profesional de la Auditoría Interna publicadas en 2017, sigue aprobada para su uso durante un período de transición de un año.

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Páginas consultadas:

miércoles, 6 de septiembre de 2023

Procedimiento

Los sistemas administrativos sirven de apoyo para las operaciones comerciales, financieras y productivas de la organización; asimismo, resultan eficientes en la medida que insuman una cantidad de recursos que sean tolerables con el nivel de actividad de la empresa.

En la jerga técnica, se conocen como “fallas de procedimiento” aquellas que determinan que los sistemas no cumplan eficazmente su función de apoyo a la actividad productiva, o que, haciéndolo, resulten demasiado onerosas.

De acuerdo con este enfoque, los procedimientos que pueden considerarse satisfactorios deben cumplir dos requisitos:

a) Eficaces:

La organización tiene necesidades operativas, como comprar, vender, cobrar o pagar. El procedimiento administrativo que se instaure debe contemplar que la función se cumpla sin ningún tipo de problema.

Los problemas que habitualmente se presentan se refieren a la oportunidad, al contenido y a la conveniencia de la operación.

Las operaciones deben producirse dentro de términos perentorios; su ejecución fuera de dichos plazos puede generar inconvenientes o, en determinadas circunstancias, ni siquiera ser válida. La liquidación y pago de remuneraciones, por ejemplo, deben producirse en el plazo legal. Defectos en el aparato administrativo que impidan producirla en ese término acarrearán, sin duda, además de las posibles sanciones legales, problemas de resquemor e inestabilidad con el personal. Si la entrega de un producto vendido debe realizarse hasta una hora, o fecha tope, es probable que si ella se hace posteriormente el producto sea rechazado y la venta se frustre. La provisión de una materia prima debe ensamblarse con la necesidad de producción pertinente. Su entrega, anticipada o tardía, ocasionará pérdidas por inmovilización de capital o por paros de línea.

Cada operación tiene sus especificaciones que deben ser satisfechas con precisión si se pretende cumplirlas con eficacia. Si se deben entregar productos vendidos, deberán respetarse las cantidades, la identidad del producto, los tamaños, los envoltorios, los precios y condiciones convenidas y demás atributos de la negociación. Una entrega en donde falle algún detalle, puede originar inconvenientes que van desde la necesidad de efectuar un reproceso (nueva entrega, recepcionar una devolución, etc.) hasta soportar una crisis generalizada por ruptura de relaciones con los clientes frente a la repetición de problemas de este tipo. Es trascendente que el sistema administrativo identifique y propenda a la ejecución de las operaciones con la precisión necesaria.

Finalmente, las operaciones que ejecuta la organización no son unitarias en sí, ni tienen una única y posible concreción. En efecto, el sistema administrativo debe dar respuesta a un cúmulo de operaciones, que pueden seguir caminos bifurcados. En cada caso pueden establecerse prioridades de ejecución, derivando a una y otra alternativa. Tal sería el caso, por ejemplo, de la ejecución de pagos. Ante la existencia de una masa limitada de fondos, debe decidirse la prioridad entre los conceptos a pagar. Los sistemas administrativos eficientes son los que prevén esquemas de prioridad o centros de autoridad que deciden dichas prioridades; si ellos no estuvieran previstos, y los pagos surgieran por rutina (por ejemplo, por riguroso orden de antigüedad), sin duda el resultado final de todo el proceso no sería el más conveniente para la organización.

b) Eficientes:

La actividad administrativa se desarrolla en apoyo de operaciones que cumplen entes con sentido económico. En tal sentido el consumo de recursos debe ser el mínimo posible para concretar cada una de las operaciones que hacen al cumplimento de sus objetivos. Dos situaciones confluyen para ello:

1) que el gasto que insuma el sistema sea tolerable, o sea que el costo de administrar no sea más alto que el beneficio directo que produce la operación comercial y, 2) que existen alternativas de sistemas, cada una con sus características operativas, que tiene distintos grados de eficacia y, en consecuencia, de costo En estos casos el equilibrio es la meta del hombre de sistemas; debe seleccionarse la variante que, cumpliendo en grado satisfactorio las necesidades operativas (eficacia), resulte menos onerosa (eficiencia). Se excluyen de esta forma los sistemas óptimos desde el punto de vista técnico, pero económicamente no sostenibles, y, por el contrario, deben desecharse las variantes económicas que no satisfagan los requerimientos mínimos de operatividad.

Es frecuente asociar el concepto de “costo de funcionamiento de un sistema” con la cantidad de personal administrativo; si bien la dotación es un factor importante, existen otros elementos que resultan gravosos y habitualmente pasan inadvertidos. En primer lugar cabe citarse el insumo de tiempo, si bien tiempo finalmente es costo, él puede no reflejarse directamente. Si una tarea lleva demasiado tiempo concretar, o se lo hace extemporáneamente, lo más importante no es el gasto de personal en su ejecución demorada, sino el grado de eficacia que se deteriora por no dar respuesta en tiempo oportuno. En segundo lugar el espacio que requiere una administración puede llegar a transformarse en factor crítico, y la conservación inadecuada de documentación nos lleva a incrementarlo innecesariamente. Metros cuadrados de construcción utilizados sin necesidad pueden ser mucho más caros que el personal que opera el sistema. En tercer lugar los costos de los soportes de información y sus elementos conexos, tales como formularios, franqueo, archivos, etc., pueden llegar a adquirir relevancia. En cuarto lugar el gasto en equipos de procesamiento y sus facilidades complementarias han llegado a superar al insumo en personal, como factor de costo. En quinto lugar, finalmente, los gastos de mantenimiento de la administración en sí, tales como seguros, servicios de apoyo, mantenimiento de equipos, teléfonos, movilidad de personal, etc., son factores de costo no despreciables a la hora de evaluar alternativas de sistemas.

 

 
Bibliografía consultada:
Magdalena, Fernando. 1992. Sistemas Administrativos, 3º edición, Buenos Aires, Macchi.
 
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jueves, 11 de junio de 2020

Manuales de Procedimiento


Introducción

Desde el enfoque denominado “sistémico”, podemos concebir a la organización como un sistema que interactúa con el medio, que capta insumos, los procesa (agrega valor) y entrega resultados (bienes o servicios) para satisfacer determinadas necesidades del destinatario.

Dentro de este marco, las organizaciones realizan diversas actividades encadenadas en procesos para el logro de los objetivos deseados. El foco estará puesto en el flujo de actividades que lleva a cabo la organización, traspasando las fronteras que delimita la estructura.

Para conocer y analizar una organización y producir mejoras en su funcionamiento es imprescindible determinar claramente los procesos y procedimientos que la componen y sus características principales. En otras palabras, es necesario conocer en forma precisa qué procesos se desarrollan en la organización, diferenciando entre aquellos que contribuyen directamente a cumplir su misión y objetivos y los que apoyan y facilitan a los primeros.

Este enfoque permite identificar el producto de las organizaciones (qué hacen), visualizar el destinatario de los bienes/servicios (para quién) y facilita el análisis de los procesos/procedimientos (cómo se hacen).

¿Qué es un Proceso?        

Es todo conjunto articulado de procedimientos que agregan valor a los insumos que se llevan a cabo para obtener un resultado esperado. El resultado de un proceso es un producto o servicio (intermedio o final) producido para ser entregado a alguien que lo usará o transformará. Los procesos son la materialización operativa de los objetivos de la organización, por cuanto determinan en qué forma se organizan, suceden, complementan y coordinan los diferentes procedimientos.

Tipos de Procesos

Los procesos que se llevan a cabo dentro de una organización se pueden clasificar de la siguiente manera:

A. Procesos sustantivos o primarios.
Son todos aquellos que conducen necesariamente al cumplimiento de los objetivos o finalidad de la organización.

B. Procesos de apoyo, secundarios o administrativos.
Su existencia y operatividad aseguran que los objetivos de los procesos primarios se cumplan. Apoyan las tareas sustantivas. Son vitales para la operación de una organización, pero no agregan valor al producto o servicio directamente. Están impulsados por las necesidades de los usuarios internos.

C. Procesos de gestión.
Son los referidos a la organización vista como un conjunto de procesos interrelacionados por un mismo objetivo o misión. Es importante destacar que, a diferencia de los dos primeros, raramente están relacionados con la operatividad diaria.

Se desarrollan a lo largo de largos períodos de tiempo. Armonizan y regulan el accionar de los dos procesos anteriores.

¿Qué es un procedimiento?

Un procedimiento es el conjunto de actividades que se relacionan con la finalidad de cumplir con un objetivo parcial del proceso (comúnmente a corto plazo), que se sigue repetidamente (por ejemplo, el procedimiento de contratación de personal o liquidación de haberes).

El desarrollo de procedimientos constituye la base insustituible sobre la que la organización se apoya para el logro de sus objetivos en condiciones de eficiencia y eficacia, obteniendo a su vez la información necesaria para la toma de decisiones.

Configuración de un Procedimiento

Un procedimiento se caracteriza por tener la siguiente configuración:

  • Un principio y un fin, es decir inicia con determinada tarea o evento y finaliza en otro, fijando así las responsabilidades en la ejecución del trabajo;
  • Una ejecución de las tareas siguiendo un orden, es decir una secuencia lógica;
  • Un resultado esperado (producto o servicio), dirigido a los destinatarios del producto o servicio;
  • Supone distintos actores intervinientes en el procedimiento. Son todos aquellos que aportan su trabajo personal o en equipo, los materiales o la información;
  • Información que es producida por cada tarea y que al mismo tiempo es necesaria para su desarrollo.


¿Qué es una Actividad?

Se refiere al conjunto de tareas que son necesarias establecer y ejecutar, a los fines de satisfacer parcialmente los requerimientos de un procedimiento.

Supone distintos actores intervinientes en el procedimiento; quienes aportan su trabajo personal o en equipo, los materiales o la información, para desarrollar la tarea.

¿Qué es una Tarea?

Se refiere a la ejecución de un determinado trabajo. En sí, constituye la unidad atómica del proceso, es decir, implica la menor pieza en que se puede desagregar al mismo.

¿Qué es un Manual de Procedimiento?

Los manuales de procedimientos son instrumentos que establecen formalmente los mecanismos esenciales para el desempeño organizacional de las unidades administrativas.

En ellos se describen las tareas necesarias que deben desarrollar las áreas, su intervención en las diferentes etapas del procedimiento, sus responsabilidades y formas de participación.

Finalmente, proporcionan información básica para orientar al personal respecto de la dinámica funcional de la organización.

Definición

El “Manual de Procedimiento” es, por tanto, un instrumento de apoyo administrativo, que agrupa procedimientos precisos con un objetivo común, que describe en su secuencia lógica las distintas actividades de que se compone cada uno de los procedimientos que lo integran, señalando generalmente quién, cómo, dónde, cuándo y para qué han de realizarse.

Metodología de Análisis de Procedimientos

A través del conocimiento de los procedimientos puede tenerse una concepción clara y sistemática de las operaciones que se realizan; es importante que al emprender un estudio de esta naturaleza, se aplique una metodología que garantice la descripción de los procedimientos, de acuerdo con la realidad operativa.
En este sentido se presentan las etapas necesarias para desarrollar el análisis de los procedimientos.

Metodología de Análisis de Procedimientos

En este sentido se presentan las etapas necesarias para desarrollar el análisis de los procedimientos:

1. Delimitación del procedimiento

¿Cuál es el procedimiento que se va a analizar?
¿Dónde se inicia?
¿Dónde termina?

2. Recolección de la Información

Consiste en recabar los documentos y los datos, que una vez organizados, analizados y sistematizados, permitan conocer los procesos tal y como operan en el momento, y posteriormente proponer los ajustes que se consideren convenientes.

La misma se realiza mediante:

  1. Investigación documental.
  2. Entrevista directa.
  3. Observación de campo.


3. Análisis de la Información

Constituye una de las partes más importantes del estudio de procedimientos, consiste fundamentalmente en estudiar cada uno de los elementos de información o grupos de datos que se integraron durante la recolección de información, con el propósito de obtener un diagnóstico que refleje la realidad operativa actual.

4. Análisis del Procedimiento

Una vez que todas las actividades se han sometido al análisis correspondiente, y se considera que es necesario mejorar o rediseñar un procedimiento, se podrá utilizar la técnica de los cinco puntos que se presenta a continuación:

  • Eliminar
  • Combinar
  • Cambiar
  • Mejorar
  • Mantener


Ventajas y Desventajas en el uso de Manuales de Procedimiento

En general, los Manuales de Procedimientos tienen las mismas ventajas y desventajas que indicamos para los Manuales Administrativos

Ventajas

  1. Auxilian en el adiestramiento y capacitación del personal.
  2. Auxilian en la inducción al puesto.
  3. Describen en forma detallada las actividades de cada puesto.
  4. Facilitan la interacción de las distintas áreas de la empresa.
  5. Indican las interrelaciones con otras áreas de trabajo.
  6. Permiten que el personal operativo conozca los diversos pasos que se siguen para el desarrollo de las actividades de rutina.
  7. Permiten una adecuada coordinación de actividades a través de un flujo eficiente de la información.
  8. Proporcionan la descripción de cada una de sus funciones al personal.
  9. Proporcionan una visión integral de la empresa al personal.
  10. Se establecen como referencia documental para precisar las fallas, omisiones y desempeños de los empleados involucrados en un determinado procedimiento.
  11. Son guías del trabajo a ejecutar.


Desventajas

  1. Muchas organizaciones consideran que son demasiado pequeñas para necesitar un manual que describa asuntos que son conocidos por todos sus integrantes.
  2. Muchos profesionales y/o gerentes desaconsejan su uso en función de la burocratización de las actividades.
  3. Se consideran costos, las organizaciones prefieren invertir o gastar en otras herramientas administrativas.
  4. Son limitativos del comportamiento de las personas en la organización, lo que puede volver a las tareas monótonas e impiden innovaciones o mejoras en su operación.
  5. Su implementación es muy laboriosa, al requerir un intenso trabajo para su desarrollo y mantenimiento.
  6. Si su elaboración es deficiente, provoca serios inconvenientes en el desarrollo de las operaciones.
  7. Si no se actualiza periódicamente puede perder efectividad y volverse obsoletos.
  8. Incluye solo los aspectos formales de la organización, dejando de lado los informales cuya vigencia e importancia es notoria para la organización.


Elementos de un Manual de Procedimientos

En la actualidad existe una gran variedad de modos de presentar un manual de procedimientos, y en cuanto a su contenido no existe uniformidad, ya que éste varía según los objetivos y propósitos de cada organización.

A continuación se mencionan los elementos más relevantes que se considera, deben integrar un manual de procedimientos:

Identificación:
Representa datos de la empresa, lugar y fecha de elaboración, número de revisión, responsables de su elaboración, revisión y autorización.

Índice:
Se describen los capítulos que forman parte del manual.

Introducción:
Se indica un breve resumen de todo el contenido del manual, las áreas de aplicación, la importancia de su revisión y actualización.

Objetivos del Manual
Se explicita el propósito que se pretende cumplir con la implementación y desarrollo del procedimiento descripto.

Descripción de los procedimientos
Se presenta tanto una descripción pormenorizada de los procedimientos, los sectores e individuos intervinientes, las operaciones, actividades y tareas involucradas, los formularios y archivos utilizados y que se generan en los procedimientos, como así también la autoridad y responsabilidad inherente a los participantes. Suele acompañarse de una representación gráfica, denominada Cursograma, donde se los representan los procedimientos para su correcta interpretación y comprensión por parte de los usuarios del manual.




jueves, 24 de octubre de 2019

Pautas de Control Interno


La tarea básica de la administración consiste en proporcionar a cada individuo un ambiente de decisión que asegure que su comportamiento responde a los propósitos y valores de la organización; para ello deberá contar con políticas, programas, procedimientos y normas que le provean las premisas valorativas y fácticas en las que basar sus decisiones.

En el nivel técnico u operativo de la organización, las decisiones son repetitivas y, por lo tanto, programables mediante el establecimiento de sistemas administrativos, rutinas operativas o, simplemente, hábitos; en los niveles de conducción, si consideramos sólo las decisiones no programadas, recurriríamos al criterio y la intuición del ejecutivo. Pero no olvidemos que también los ejecutivos participan de procesos de decisión programada, mediante autorizaciones, firmas y tratamiento de excepciones.

Si pasamos de esta consideración general al concepto de control interno, veremos que, en el uso profesional corriente, se encuentra asociado con la especialidad contable y de auditoría, pero necesariamente está integrado en el marco más amplio de la administración, ya que la contabilidad es una de las primeras metodologías aplicadas para la buena administración de los negocios. Desde el punto de vista más amplio de la administración, utilizaremos la siguiente definición de control interno:

Sistema coordinado de reglas y procedimientos que sirven como marco de referencia a las decisiones atendiendo a los objetivos y valores de la organización y procurando obtener específicamente tres cosas: la eficiencia de las operaciones, la confiabilidad de la información y la protección del patrimonio.

La eficiencia operativa, como vimos al referirnos a los requisitos del diseño, tal vez sea el objetivo más amplio de los tres; si pensamos en la eficiencia en el sentido de elegir la alternativa que produzca el mejor resultado con una cantidad de recursos dados, no podríamos disociarla de la información requerida para tomar la decisión y efectuar la medición de los recursos a utilizar. Por otra parte, si no se protegen los bienes comprometidos en la operación, se hace mal uso de los recursos y se pone en peligro la concreción de dicha operación.

Para la auditoría, la confiabilidad de la información es la exactitud y la veracidad de los datos consignados en la contabilidad. Eso es cierto, pero también creemos necesario que la información cumpla adicionalmente con los requisitos de claridad, relevancia, pertinencia y oportunidad, sin olvidar la relación que debe existir entre la utilidad que proporcione y el costo de obtenerla.

Por último, si nos referimos al objetivo de protección del patrimonio, en un sentido tradicional mencionaríamos los fondos, las cuentas a cobrar, las mercaderías o los bienes de uso incluidos en las operaciones de la empresa. En un sentido amplio tendríamos que disponer de procedimientos e información para resguardar otros activos, como por ejemplo: la clientela, el prestigio institucional, el conocimiento y la creatividad del personal, el know-how tecnológico y otros intangibles que no necesariamente se reflejan en la contabilidad financiera.

Los elementos básicos

Los sistemas de control interno están relacionados con lo que Simon definía en El comportamiento administrativo como técnicas tradicionales para la toma de decisiones. Al establecer niveles de autoridad y definir el contenido de los cargos, se fija la autoridad, funciones, responsabilidad y alcance del control. Adicionalmente, en la definición de la estructura se establecerá quiénes son los responsables del diseño de la estructura y de la normalización de procedimientos (organización y sistemas) y también quiénes deberán controlar que dichas especificaciones se cumplan (auditoría interna).

En materia de procedimientos estándar resulta clara la relevancia que tiene el diseño de los sistemas administrativos al especificar las prácticas y normas de aplicación, incluyendo los soportes de información, archivos y registros a utilizar. En palabras del reconocido maestro William Leslie Chapman (1965, 59), la eficacia del control interno vigente en una empresa “dependerá en gran medida de dos factores, a saber: la propiedad del procedimiento establecido y su adecuada aplicación”.

El tercer elemento a considerar es la capacidad del personal (preferimos hablar de capacidad en lugar de hábito). La gente constituye un elemento indispensable para dar sentido a las estructuras y los procedimientos, y se hace necesario que sea calificada y capaz de desempeñarse según el diseño previsto. Por calificación entendemos tanto la educación formal previa, como el entrenamiento durante el ejercicio del cargo; también importan la experiencia en la tarea a desempeñar y ciertas condiciones personales, como la iniciativa y la disposición para trabajar en equipo. Para asegurar la calidad requerida son necesarios procesos de selección, desarrollo y evaluación apropiados.

Sobre este elemento en particular, agrega Chapman: “Un control interno puede ser teóricamente eficaz, según se lo haya diseñado en las instrucciones dadas por la empresa, pero por defectos en su aplicación, ya sea por incapacidad o por negligencia del personal mismo, los resultados pueden ser contrarios a lo que se buscaba al diseñar los procedimientos. Es susceptible de producirse el caso inverso, vale decir, que a pesar de que los procedimientos de control establecidos por la empresa (...) no sean los más adecuados, en la práctica se apliquen otros procedimientos más eficaces al margen de las instrucciones mismas”.

Normas generales y particulares

Dentro de las normas de control interno, podemos diferenciar ciertas pautas de carácter general, comunes a todos los procesos de la organización, y las propias de cada sistema en particular. Aquí comentaremos brevemente los requerimientos generales a tener en cuenta en el diseño de los sistemas administrativos.

- Separación de funciones: según esta norma, una operación se realiza con la intervención de varios sectores, establece un control por oposición de intereses y constituye uno de los pilares del sistema de control interno. Las funciones que se aconseja desagregar son las de decisión o autorización de la operación, las de custodia física de los bienes comprendidos en la operación y las de registro contable. Este precepto supone esfuerzos adicionales de coordinación, y entra en crisis cuando se analiza la operatoria desde la visión de la reingeniería.

Asignación de responsabilidades: las funciones de las distintas áreas y puestos de la organización, así como sus atribuciones, deben estar claramente establecidas. De esa forma se evitan zonas de indefinición que dan lugar a conflictos entre jurisdicciones y, lo que es peor, “zonas de nadie”, es decir, funciones que no tienen responsable. A este fin contribuyen los manuales donde figuren las atribuciones del cargo y las normas y procedimientos que rigen cada operatoria en particular.

Niveles de autorización: además de una adecuada separación de funciones, es fundamental que estas se asignen a personas que cuenten con la capacidad para llevarlas a cabo. En tal sentido, debe estar claramente establecido quién puede autorizar una operación según su tipo y monto; esto suele especificarse en el procedimiento que rige la operación y, en menor medida, puede aparecer como un ítem en la descripción de cargos.

Seguridad en el manejo de activos: para lograr este propósito se aplican distintos medios: la centralización del manejo en una sola persona o sector; el acortamiento de los pasos y traslados en los cuales los bienes puedan estar expuestos a deterioro, sustracción, etc., y la documentación de los traslados de donde surja de manera clara quién es el depositario. Asimismo, las normas deben establecer recaudos de seguridad para el depósito y custodia de bienes y la contratación de seguros.

Diseño de formularios, archivos y registros: los soportes de información tienen que ser diseñados de modo tal que presenten toda la información necesaria de manera clara y precisa y también la constancia del responsable interviniente. Las mismas pautas deben aplicarse al diseño de los registros; además, se les exigirá a estos y a los archivos la pertinencia y la facilidad de acceso.

Control de formularios y comprobantes: la prenumeración de los formularios y comprobantes permite su identificación precisa, dificulta la sustitución de un ejemplar por otro, facilita el control de los emitidos y de los anulados. Dicha prenumeración en algunos casos será impresa (facturas, remitos, recibos) y en otros podrá ser asignada automáticamente por la computadora (comprobantes de uso interno); en este último caso deberá confirmarse la seguridad del sistema a fin de evitar repeticiones o adulteraciones y el control de entrega a los usuarios.

Integridad de la información: uno de los objetivos del establecimiento de un sistema de control interno es asegurar la confiabilidad de la información. En tal sentido, el primer paso, posible a partir de la utilización de la informática, es la captura del dato de una sola vez; a través de las bases de datos compartidas, cada sector puede obtener la información que necesita para realizar las operaciones y el control de gestión. La captura de datos una sola vez supone que se lleva a cabo en el momento en que son necesarios; adicionalmente se exigirá que el registro sea oportuno y de acuerdo con disposiciones legales y principios contables.

Este breve análisis de algunas reglas generales de control interno a considerar en el diseño de los sistemas administrativos se completará con las normas particulares aplicables a los sistemas operativos (…), y a los sistemas de planeamiento y control(…).

Para concluir este punto, debe tenerse en cuenta que la noción de creación de valor, ya analizada, y la visión de los procesos de negocios aportada por la reingeniería tienden a derribar las separaciones funcionales, a definir puestos de trabajo menos precisos y con mayor autonomía, y a eliminar papeles, intervenciones y controles; todo ello conmueve los principios básicos del control interno.

Por eso, las pautas de control interno deberán ajustarse a las modalidades operativas que imponen a las empresas su contexto de negocios y los avances tecnológicos. Los puntos de control interno a incorporar en el diseño tendrán que flexibilizarse de acuerdo con las nuevas realidades y redefinirse creativamente para cumplir con sus objetivos de resguardo y seguridad.
 

Bibliografía:
Juan José Gilli (coordinador) – Diseño Organizativo, Estructuras y Procesos – Editorial Granica. Buenos Aires, 2007.


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