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lunes, 25 de abril de 2022

Huellas: La sucesión en una PyMe

El autor de esté artículo es Mark Hamill, Socio Director de Ackermann International Francia y Reino Unido, quien en el portal RRHHDigital, aborda el tema de la sucesión en PyMes. 

Leemos en el artículo

La sucesión del CEO en PYMES: consejos para asegurar el éxito a largo plazo de la empresa

La planificación a futuro de cambios en el liderazgo de una pequeña y mediana empresa, mayormente cuando se trata de empresas familiares, puede resultar compleja. El principal problema radica en el alto grado de inversión personal e implicación del fundador y CEO en el establecimiento y la dirección de la empresa, lo que le lleva, en muchos casos, a percibir el negocio y a sí mismo como si fueran una misma cosa, es decir, a adoptar una especie de visión del mundo del tipo “L'État c'est moi” (el Estado soy yo). Es por eso que a menudo resulta crítico para las pymes que necesitan preparar un relevo en su máxima dirección de cara abordar la siguiente etapa de crecimiento de la compañía apoyarse en ayuda externa.

Algo que, sin embargo, pese a su importancia, no suele producirse. De hecho, se estima que solo un tercio de las PYMES tiene planes de sucesión en vigor para los máximos puestos de liderazgo de la compañía. Sin tales planes, incluso las empresas más exitosas y fuertes pueden enfrentar vacíos gerenciales y de dirección que amenacen su éxito y viabilidad a largo plazo. 

Por eso, si usted es propietario de una pequeña empresa que está contemplando la opción de retirarse y/o le gustaría tener preparado su relevo para cuando decida retirarse de la gestión diaria, le brindamos, a continuación, algunos consejos sobre cuestiones que debe tener en cuenta para preparar un plan de sucesión para el puesto de CEO de su compañía.

1. Comuníquese de manera abierta y honesta con su equipo directivo: 

Debe ser claro y directo acerca de sus planes tanto con los miembros de la familia que participan en el negocio como con el resto de directivos que forman parte de su comité de dirección. Siéntese y discuta con ellos sus ideas acerca de la sucesión en el liderazgo de la compañía; y utilícelos como caja de resonancia para obtener otros enfoques sobre cómo llevar a cabo un proceso de selección y contratación que brinde los mejores resultados para la compañía. 

2. Acepte que su negocio no es estático y tampoco lo es el mercado

Dado el alto grado de esfuerzo personal y sacrificio que implica el lanzamiento de un negocio exitoso, a veces surge la sensación y se tiende a pensar que solo uno sabe cómo administrar su negocio. Este enfoque nunca es bueno. Revise las habilidades de su equipo directivo. Busque a los visionarios y hable con ellos para evaluar su compromiso con el éxito de la compañía a largo plazo. Y evalúe también cómo interactúan con otros miembros del equipo directivo y cómo lideran e inspiran a los equipos. 

3. Dese usted, y déselo también a su empresa, un plazo de tiempo para procesar el cambio

El reemplazo de los ejecutivos de una compañía es algo que no puede hacerse de la noche a la mañana. Usted necesita, como ya comentamos anteriormente, tiempo para explorar el potencial de su equipo directivo y evaluar si los posibles candidatos a sucederle como CEO pueden cosechar el éxito. Es importante también considerar la posibilidad de incorporar a los potenciales sucesores a proyectos clave,  dándoles la responsabilidad de dirigirlos, y supervisar cómo se comunican y relacionan con los diferentes stakeholders de la compañía y cómo gestionan los equipos durante los procesos difíciles. Tómese su tiempo, es probable que necesite un año o más para evaluar y comprobar qué candidato es la persona adecuada para “ponerse sus zapatos”.  

4. No tenga miedo de explorar la incorporación de talento externo

Lo ideal es contar con candidatos internos con capacidad para asumir el rol de CEO una vez que usted se retire de la gestión diaria. Sin embargo, los escenarios posibles que se dibujan para la transición en el liderazgo de una compañía, especialmente en empresas familiares, no siempre son óptimos. Si su instinto le dice que nombrar a otro miembro de la familia podría no ser lo mejor para el éxito futuro de su compañía, siempre existe la opción de buscar candidatos entre el resto de miembros de su comité de dirección. Y, del mismo modo, existe también la posibilidad de vender su negocio a inversores externos o trabajar con consultoras para entrenar y preparar un candidato a CEO que potencialmente puede ocupar el puesto de acuerdo con la estrategia a largo plazo de su negocio. La tarea clave aquí es articular un plan estratégico por escrito que describa los objetivos de negocio a medio y largo plazo y la visión de la marca de su empresa en el futuro, ya que usted desea retirarse con la tranquilidad de que su empresa tendrá una dirección capacitada para asegurar su sostenibilidad y éxito, preservando, al mismo tiempo, la visión que implementó cuando inició el proyecto.

 

 
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viernes, 22 de abril de 2022

Huellas: Tips para producir la sucesión exitosa en una empresa familiar

El presente es un artículo del consultor empresario Eduardo Kaplan, publicado por el Cronista, que trata sobre el problema de sucesión que tienen las empresas familiares en particular y las PyMes al momento de retirarse el dueño o los socios fundadores.

Leemos en el artículo: 

Herederos de empresas: cuáles son los errores más comunes y cómo prepararlos bien

Tips para producir una sucesión exitosa en una empresa familiar

Aunque nunca se expresa en ese sentido, todo empresario sueña que su empresa lo trascienda. Y si se piensa detenidamente, esa frase refiere de inmediato a los hijos.

Pero hasta que ellos crezcan, el protagonista en cuestión suele trabajar con su pareja o parientes sin asignarles un rol específico. No los mantiene informados y no prepara a nadie para sucederlo.

Hasta el día en que todo estalla. De eso trata este artículo en mi condición de trabajador convencido que pocas cosas son más importantes para el país que ayudar a parir y mejorar a las pequeñas y medianas empresas.

¿Saben cuántos argentinos son dueños únicos de empresas y esperan que su hijo, o alguno de sus hijos, la maneje alguna vez? ¿Y cuántos tienen socios y esperan que alguno o algunos de los hijos de los socios se involucre? ¿Y cuántos de los lectores son hijos preparándose para dirigir?

A todos estos empresarios quiero hablarles acerca de las cosas a las cuales podrían prestarle atención para que sus compañías tengan procesos de recambio generacional y profesional que las potencien. Me gustaría dejar al menos alguna pregunta nueva, alguna idea, algún aporte al respecto.

Existe desde hace años, la posibilidad del protocolo familiar. Pero no debe hacerse al final de la gestión porque sólo se trataría del intento de solucionar los efectos negativos de la misma. Menos aún servirá si se cree que el protocolo administra problemas familiares. El protocolo debe ser una herramienta para el mundo del trabajo y los negocios, lo que implica que las discusiones no son entre padres e hijos, sino entre profesionales que se retiran y profesionales que toman mayor responsabilidad.

¿Y cuáles son las instancias previas que habría que tener en cuenta?

a) Desde el inicio, revisar el modelo de la primogenitura. Aunque no miremos de verdad al mayor, miramos a los hijos como naturales sucesores. Pero es una idea que ni siquiera nos acompaña de forma consciente. Y no hacemos nada concreto hasta que el tiempo o la situación nos apremia. No preparamos sucesores profesionales, ni preparamos a nuestros hijos. No preparamos a su eventual convivencia. O sea, no preparamos un gobierno. Y lo peor de todo, es que no les transmitimos pasión.

b) Le damos poca atención a la educación de nuestros hijos y de sus vocaciones. No hablo de influirlos cuando empiezan, pero sí de mirar que orientación tienen, de acompañarlos en lo que elijan para impedir que la distancia entre lo que hacemos y lo que ellos hacen sea tan grande y que no se les ocurra pensar en reemplazarnos. Pueden prepararse para recibir dividendos de profesionales que gestionen. O gestionar el dinero que represente la compra de acciones de esos profesionales frente a la falta de herederos que conduzcan. También podrían prepararse para ser los profesionales miembros del directorio, siempre teniendo en cuenta su edad.

c) Es relevante dedicar un tiempo de cada día a trabajar con vistas a la sucesión. En la empresa y en casa. Transmitir que nuestro sueño es ser reemplazados por alguien que haga mejores cosas que nosotros, que encuentre cómo hacer más grande aquello que empezamos. Sea hijo o no, e inspirarlos a todos.

d) Separar la empresa del patrimonio personal, tanto si tenemos más de un hijo, como si tenemos socios. Es muy importante trabajar para evitarle a la empresa ser ocupada por chicos confundidos, encerrados en una única salida económica vislumbrada, sin ningún interés en compartir la dirección con otros.

e) Administrar mejor su trayectoria si vienen a trabajar con nosotros. Ponerlos a formar parte de un equipo en el que tengan oportunidad de aprender de sus errores, en un clima que privilegie su formación y la aceptación de sus fallas en pos de crecer, dándole incluso la posibilidad de mejorar el estilo de conducción de todos. Porque generar equipos es generar una ventaja competitiva sustentable. Queremos que sepan todo, pero debemos aprovechar para darles procesos completos y ver su desempeño, las preguntas que le surgen, el problema que los apasiona.

f) Y como no generamos candidatos o alternativas distintas, terminamos presos de la situación si algo falla. No hemos formado profesionales independientes, no hemos organizado la empresa para ser dirigida por un reporte a un directorio, no desarrollamos equipos con presupuestos propios para tener iniciativa en ideas nuevas, no generamos participación en un proyecto que contenga a todos. Y terminamos haciendo un protocolo que sólo se cumple formalmente y donde alguno de nuestros hijos o todos, quedan atrapados.

g) Tenemos que legar la dirección. Tenemos que despertar en ellos el deseo de apropiarse de lo que hicimos y de correr el riesgo de ir por más. Si queremos que nuestros hijos y/o algunos de los hijos de nuestros socios dirijan la empresa tenemos que dejarles una organización que tenga un propósito de largo plazo, una estrategia, un estilo de hacer las cosas y de tratarse entre todos un esquema de inversión de riesgo, etc.

h) Hacer un protocolo útil es promover discusiones, explicitación de intereses de cada hijo, explicitar las verdaderas oportunidades de ligar las vocaciones con responsabilidades, provocar la búsqueda de mejores formas de toma de decisiones, explicitar la responsabilidad que implica tener poder.

Es una anécdota recurrente ver entrar en caída libre a empresas que perdieron a un líder al que la muerte lo sorprendió inesperadamente.

Sólo soñando algo grande empezaremos a hacer un suceso.



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