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lunes, 10 de abril de 2017

Telxínoe: Lola Mora III

La Fuente de las Nereidas, obra de la escultora Lola Mora; está radicada desde 1918 en el paseo de la Costanera Sur, luego de un paso por el Paseo de Julio, frente a lo que ahora es el CCK, donde fue inaugurada el 21 de mayo de 1903, es su obra más conocida.

A la inauguración concurrió una multitud, algo inusual para una escultura, y hasta el ex presidente Julio Argentino Roca estuvo a punto de ir, dado que era su artista protegida y admirada, tucumana como él, y a la que había ayudado a que consiguiera un subsidio para que continuara con los estudios de escultura en Roma. Otro ex presidente de la Argentina, Carlos Pellegrini, la visitó en el atelier romano y se dice que la invitó a que regresara al país para continuar con su trabajo.

El complejo escultórico causó controversia desde el primer momento. Objetaron la moralidad de la diosa Venus, que se atrevía a nacer desnuda en la vía pública. Los medios contaron que la policía tuvo que proteger la obra de las agresiones. La fuente se posa sobre una gran valva en donde tres tritones, con briosos caballos marinos, festejan la llegada de la diosa del amor. En el centro, dos nereidas sostiene otra valva más pequeña, de donde surge Venus.


Los tritones son la contracara de las sirenas y las nereidas, las ninfas del mar Mediterráneo. Una nereida fue la madre del guerrero Aquiles, aquel cuyo único punto vulnerable estaba en el talón, porque su madre lo había tomado desde allí para hundirlo en el agua que lo blindaría. Lola Mora tenía su propio talón de Aquiles: los intelectuales y sus colegas artistas no la quisieron y quien fue el creador del Museo de Arte Moderno, Eduardo Schiaffino, nunca la recibió, la menospreció.





El Archivo General de la Nación, nos muestra el siguiente documental sobre la Fuente de las Nereidas.


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lunes, 3 de abril de 2017

Telxínoe: Lola Mora II

Lola Mora como escultura, se adelantó demasiado a su tiempo. Haber sido la primera escultora Argentina fue visto por la mayoría de sus contemporáneos como una osadía imperdonable, y no fue su única impertinencia: Lola Mora se comportó a principios del siglo XX de un modo que sólo sería admitido décadas después y, paradoja de paradojas, sus principales enemigas fueron las mujeres.

Cinceló bustos, modeló bajorrelieves, trabajo febrilmente, su obra la “Fuente de las Nereidas” – que representa el nacimiento de Venus – inspirada en la mitología griega, lo que generó el primer escándalo como escultura; la sociedad porteña la condenó, la agredió y la rechazó considerando su obra inmoral y pornográfica, por la desnudez de las figuras.

En todas las obras la artista manifestó una fuerza creadora, ardiente, transgresora que escandalizó a la suciedad prejuiciosa y pacata, que no supo ver la calidad y la sensibilidad que en ellas expresaba. Muchas de sus obras fueron destrozadas antes de ser inauguradas y otras terminaron en algún depósito arrumbadas.


Lola Mora esculpiendo en su taller

El Eco - Zoológico - Buenos Aires

Leones - Jujuy

Tintero de Bronce - Casa de Gobierno

Presentamos un cortometraje del Ministerio de Educación de la Provincia de Tucumán, de la escultora Lola Mora.




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lunes, 27 de marzo de 2017

Telxínoe: Lola Mora (1866 - 1936)

Dolores Candelaria Mora Vega de Hernández, más conocida como Lola Mora, nace un  17 de noviembre de 1866 en San Miguel de Tucumán o en El Tala, provincia de Salta según otras versiones, y fallece en Buenos Aires, 7 de junio de 1936) fue una escultora argentina que además incursionó en el urbanismo, la minería y las artes visuales. Se destacó en espacios generalmente vedados a las mujeres de su época y fue la escultora argentina más halagada y discutida de su época.

Aprendió las artes con  el pintor italiano Santiago Falcucci, quien la inició en la pintura, el dibujo y el retrato. Retrató a las personalidades de la sociedad tucumana de entonces. Así aprendió a relacionarse con el poder, entendiendo que la política era el medio para hacer trascender su obra.

En 1896 se instaló en Roma, fue alumna del pintor Francesco Paolo Michetti y del escultor Giulio Monteverde, el "nuevo Miguel Ángel", que le aconsejó dedicarse exclusivamente a la escultura y la artista abandonó la pintura para siempre. Lola se insertó naturalmente en los círculos artísticos y culturales de Roma.
Lola volvió a la Argentina en 1900, con un prestigio ganado; a su regreso le ofrecieron un sinnúmero de esculturas, entre ellas su obra más conocida: la Fuente de las Nereidas, denominada popularmente como Fuente de Lola Mora, un conjunto escultórico de mármol de Carrara que se inauguró el 21 de mayo de 1903; y hoy se encuentra en la Costanera Sur.

Las críticas que recibiría su obra, y la pérdida de influencia en los círculos de poder, harán que abandone la escultura, en la década del 20.


Belgrano y la Bandera - Rosario

La Libertad - Rosario

La Fuente de la Nereidas - Buenos Aires

La Justicia - Jujuy

El Progreso - Jujuy
Mausoleo Flia López Lecube - Buenos Aires

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