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lunes, 28 de mayo de 2018

Telxínoe: Marta Minujin IV

Durante el año 2017, la artista Marta Minujín volvió a recrear su obra “El Partenón de los Libros Prohibidos” en medio de la ciudad de alemana de Kassel, donde erigió una réplica del templo con 100.000 textos prohibidos durante la historia de la humanidad, y lo hizo en el mismo lugar donde los nazis hicieron una hoguera con libros judíos y marxistas en 1933. Cada libro está envasado al vacío y podrá ser llevado a casa por los que participaron de la fiesta final.

La misma obra que presentara en la Avenida 9 de Julio en la ciudad de Buenos Aires, a poco de haber  caído el régimen militar en 1983, cuando los argentinos que recorrían esa avenida vieron algo poco usual, había una instalación que imitaba el Partenón griego en miniatura y del que colgaban los libros prohibidos durante la sangrienta era militar recientemente acabada.

Según reproduce el diario La Nación, para la obra presentada en Kassel, desde Argentina se enviaron miles de libros, leemos en la nota:
Desde Buenos Aires se despacharon hacia Kassel seis mil volúmenes de unos trescientos títulos que comparten ese triste infortunio, donados por particulares y editoriales. Los más repetidos fueron El Principito (Saint-Exupéry) y El Príncipe (Maquiavelo). En el envío figuran clásicos de la literatura universal ( Crimen y castigo, de Dostoievski; La guerra y la paz, de Tolstoi; La búsqueda de los absoluto, de Honoré de Balzac; La metamorfosis, de Franz Kafka) y obras de filósofos ( Crítica de la razón pura, de Kant; Elogio de la locura, de Erasmo; Los siete libros de la sabiduría, de Séneca, y Más allá del bien y del mal, de Nietzsche); títulos publicados hace siglos y también muy recientes, como la saga best seller Cincuenta sombras de Gray de E.L. James. Viajaron novelas de autores argentinos (Osvaldo Soriano, Manuel Puig y Rodolfo Walsh), entre muchos otros latinoamericanos, como Mario Vargas Llosa, Pablo Neruda, Mario Benedetti y Jorge Amado.




El jueves pasado, el Canal Encuentro subió a su canal de Youtube, el programa que enlazamos a continuación: Marta Minujín. El Partenón de los Libros Prohibidos.





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lunes, 21 de mayo de 2018

Telxínoe: Marta Minujin III

En un articulo del Diario La Nación, Marta Minujin nos cuenta: 

"La Menesunda fue una ruptura total en el arte contemporáneo. En el 65 había pura pintura, puras galerías de arte en las que encontrabas pintura y eso fue romper con todo, la vanguardia brutal en el mundo. Fue la primera vez que puse un aparato de televisión en una obra de arte, la primera vez que la gente entró en una obra y tuvo diferentes situaciones, no como espectador sino como participante, con sorpresas, una obra de arte con olores. Encontrabas todas las cosas que después pasaron en el arte contemporáneo, fue premonitoria y de vanguardia absoluta, romper con todos los conceptos del arte y abrir las puertas para la instalación, el site specific, el video arte, el arte conceptual, para todo, y en ese entonces nadie se dio cuenta", dice Minujín, que para subrayar su vigencia anuncia que en 2017 La Menesunda estará en el MoMA (Museo de Arte Moderno de Nueva York).

Quien la acompañó codo a codo en aquella mezcolanza en el Centro de Artes Visuales del Instituto Torcuato Di Tella, dirigido por Jorge Romero Brest, fue el artista Rubén Santantonín. También colaboraron Pablo Suárez, David Lamelas, Rodolfo Prayón, Floreal Amor y Leopoldo Maler. La "cosa", como le gustaba a Santantonín llamar a las obras, trataba de un laberinto que era recorrido por el público, con once situaciones diferentes pensadas para generar estímulos sensoriales.


Cuando se inauguró en el Di Tella, La Menesunda consistió en un circuito compuesto por dieciseis ambientes que el espectador/participante debía recorrer en grupos de ocho personas por vez. Al atravesarlos, se enfrentaba a diversas situaciones y experiencias. Un túnel de luces de neón conducía a una sala con diez televisores encendidos a todo volumen. Luego se pasaba por una habitación en la que una pareja se hallaba semi desnuda recostada en una cama. Otro túnel inundado por sonidos callejeros llevaba a una escalera de cuyo pasamano cubierto por esponjas emanaba un fuerte perfume. Posteriormente, el público ingresaba en una estructura gigante que representaba el interior de una cabeza de mujer, donde una maquilladora le aplicaba sus productos. Una vez más, un túnel conducía al espectador hasta otro ambiente. Su aroma imitaba al de un consultorio odontológico, del cual sólo se podía salir si se marcaba el número correcto en un dial gigante. Finalmente, el espectador atravesaba una cámara frigorífica en la que podía sentir el cambio de temperatura para luego llegar a un espacio con espejos que se oscurecía cuando éste ingresaba y en el que ventiladores hacían volar papel picado. Por último, un olor a fritura acompañaba su salida.

La Menesunda, fue recreada a 50 años de su creación en el Museo de Arte Moderno de la Ciudad de Buenos Aires, entre marzo a mayo de 2016, presentamos un video de ese homenaje:

Marta Minujin en La Menesunda (1965)


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lunes, 14 de mayo de 2018

Telxínoe: Marta Minujin II

En estos días Marta Minujín presentó en la 44° Feria Internacional del Libro de Buenos Aires, Tres inviernos en París. Diarios íntimos (1961-1964), donde relata ese período de su vida y de búsqueda juvenil.

Alan Pauls se refiere al artista y sus diarios; según reproduce el diario Clarin:

Tres inviernos en París abunda en postales chaplinescas: estudios sin agua ni luz, ratas, fideos sobre el radiador, siestas en la bañadera. (Mi preferida, no sé por qué, muestra a Minujín caminando por la calle con la radio portátil que se trajo de la Argentina en la cartera.) Sin embargo, la compasión que puede inspirar el itinerario de esta petite fille de Montmartre sola, rodeada de hombres, en una ciudad prometedora pero ajena, desgarrada entre la vocación y el amor, se enfría un poco cuando calibramos la clase de testimonio que estamos leyendo. Tres inviernos en París no es el lamento de una mártir, ni siquiera de una sacrificada. Son los partes que una yihadista del arte envía desde el campo de batalla donde libra una guerra que está segura de ganar si, y sólo si, hace lo que tiene que hacer para ganarla: básicamente, desinteresarse por completo de todo lo que no sea ella (incluida la guerra de Argelia, entonces al rojo vivo, que sólo menciona cuando las cachiporras de la policía le pasan raspando en la calle).

Por su parte, Celina Chatruc, escribirá en el diario La Nación:


A fines de la década de 1950 conoció a Alberto Greco, comenzó a frecuentar el Bar Moderno y abandonó la carrera de Bellas Artes. "Fue gracias a Greco que me di cuenta de que ya había aprendido todo lo que necesitaba saber y que tenía que desaprenderlo -confiesa-. Tenía que romper con todo para sacar mi propio yo".
París se encargó de destruir el antiguo molde. "En ese viaje descubrí el color -recuerda-. Fue cuando volvía de la Bienal de Venecia, en 1962. De casualidad, pasé por una vidriera y quedé encandilada por una pollera rosa y turquesa. Ahí, viendo eso, algo se rompió en mí. ¡Era el pop! Empecé a inventar colchones y a pintarlos de colores vivos. Mi vida cambió por completo. Había descubierto la alegría, el humor, la diversión. Cambié mi forma de vestirme de un día para el otro".
Al año siguiente realizó su primer happening, La destrucción, en el que quemó todas las obras realizadas hasta el momento. Tenía apenas veinte años, y la imaginación comenzaba a tomar de a poco las calles de la capital francesa. "Esa época, sin nada que comer ni abrigo para el frío, fue una de las más felices de mi vida -asegura Minujín-. Si hoy pudiera viajar en el tiempo iría a ese París de comienzos de los sesenta que me vio renacer".

 
Paris 1963 - La destrucción - Happening donde quemó sus obras

Revuelquese y viva (1964)

Revuelquese y viva (2008 - recreación)


Los meses del año - Exposición en el Malba

 
Los meses del año - Exposición en el Malba
 
Los meses del año - Exposición en el Malba
Estatua de la Libertad cayéndose (1985)

Saenz Peña - Andén Subte A

Saenz Peña - Andén Subte A



Páginas consultadas:
https://www.lanacion.com.ar/2132668-amor-y-fuego-el-diario-intimo-de-marta-minujin-en-paris
 

lunes, 7 de mayo de 2018

Telxínoe: Marta Minujin (1943)

Marta Minujín nació en Buenos Aires, Argentina. Artista pop y de performance, estudió en la Escuela Nacional de Bellas Artes “Prilidiano Pueyrredón” y la Escuela Superior de Bellas Artes “Ernesto de la Cárcova”. En 1961, con una beca del Fondo Nacional de las Artes, viajó a París, donde comenzó con sus “estructuras habitables” y realizó su primer happening, La destrucción, en el que invitó a un grupo de amigos y colegas a destruir y quemar sus propias obras y las de otros. La artista consideraba esas actividades como obras de arte en sí mismas.

Junto con Rubén Santantonín, creó La menesunda, que se presentó en el Instituto Di Tella en 1965. El visitante debía atravesar dieciséis salas con diferentes ambientaciones y actores, y experimentar diversas sensaciones. En 1966 Minujín obtuvo una beca Guggenheim y viajó a Nueva York. Influida por las teorías de Marshall McLuhan, desarrolló una serie de happenings sobre el impacto de los medios de comunicación, que se desarrollaron en la galería Bianchini (1966), la Howard Wise Gallery (1967) y el Museum of Modern Art de Nueva York (1970).

La artista ha creado piezas comestibles monumentales: El Obelisco de pan dulce (Buenos Aires, 1978), La Torre de James Joyce en pan (Irlanda, 1980) y una serie de de figuras simbólicas efímeras cubiertas de comida. El Partenón de libros, construido en Buenos Aires en 1983, era una réplica del templo de Atenea hecha con libros que habían sido prohibidos durante la dictadura militar en la Argentina. En 1985 escenificó La deuda, donde pagaba a Andy Warhol la deuda externa argentina con mazorcas de maíz que simbolizaban el oro americano. En 1988 el Museum of Contemporary Art de Los Angeles la incluyó en su histórica exposición Out of Actions: Between Performance and the Object, como una de las primeras artistas de performance internacionales, junto con Yves Klein, Allan Kaprow, Piero Manzoni y el grupo Gutai.

En Buenos Aires, Minujín expuso en Vivir en arte. Muestra antológica de Marta Minujín, Museo Nacional de Bellas Artes (1999); En torno a la acción, Museo de Arte Moderno de Buenos Aires (1999); ¡POP! La consagración de la primavera, Fundación OSDE (2010); Marta Minujín. Obras 1959-1989, Museo de Arte Latinoamericano de Buenos Aires (2011), y Televisión. El Di Tella y un episodio en la historia de la TV, Espacio Fundación Telefónica (2011). En 1982 y 2002 recibió el Premio Konex. Vive y trabaja en Buenos Aires. (fuente: MACBA)




Galeria Blanda - Obra sobre colchones
 
El árbol de los deseos
Colchón

Apolo fragmentándose

Freaking on fluo



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