lunes, 23 de julio de 2018

Otra distinción para la UBA


Otro galardón internacional obtenido por la UBA, en Ginebra y con el auspicio de las Naciones Unidas, Estudiantes de la UBA se consagraron como "campeones del mundo" en derechos humanos, así lo titula el diario Clarín en su artículo publicado el 20/07/2018.

Leemos en el artículo:


“Ellos sí que se prepararon, lo planificaron durante más de un año, estudiaron cada uno de los detalles, salieron a la cancha y ahora se vuelven a la Argentina con el título de campeón mundial en derechos humanos. Son los estudiantes de la Universidad de Buenos Aires (UBA) Magdalena Rochi (23) y Ezequiel Steuermann (22), que obtuvieron este viernes en Ginebra, Suiza, el primer puesto en el Concurso sobre Tribunales de Derechos Humanos Nelson Mandela, de las Naciones Unidas.”





Link del artículo:

Telxínoe: Víctor Cúnsolo II

Quince años contaba Víctor Cúnsolo cuando el barco que lo traía junto a su familia desde su Siracusa natal arribó una mañana del invierno de 1913 al puerto de La Boca del Riachuelo. La tierra nueva y promisoria se le develó así; la impronta de esas imágenes primeras adquiriría con los años la dimensión de un hecho artístico. Desde la borda, frío, niebla, y una esperanza verde que se fue diluyendo en los grises de una vida que acaso ya intuía breve.

Corta fue la andadura porteña de los Cúnsolo, ya que no fueron más allá de la vecina Barracas para radicar un taller de carpintería donde cada uno asumiría su rol en la épica humilde y cotidiana del trabajo. Pero Víctor tenía colocado más arriba el listón de su ambición y comenzó a frecuentar los cursos de arte de Unione e Benevolenza y a participar en la rica vida cultural del barrio. En 1921 se integra al grupo El Bermellón, liderado por Juan del Prete.

Ya en las primeras pinturas acomete el paisaje boquense, sus calles, barcas, muelles y astilleros, pero el lenguaje, aún vacilante, se afirma más en ciertos desbordes de color y expresivos efectos de luz que se apoyaban en una materia generosamente administrada. No habría de ser éste su camino, y así pronto lo advirtió.





 
Niebla en la Isla Maciel (1931)

Paisaje de Chilecito (1932)

Paisaje de La Rioja (1937)

Tarde Gris (1930)

Tradición (1931)

 
Desde mi estudio (1931)


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viernes, 20 de julio de 2018

Hunor en la oficina


Productividad Laboral


El siguiente es un artículo publicado en el diario La Nación: Productividad laboral: cinco CEO comparten sus mejores consejos, donde nos acercan algunos consejos para mejorar la performance en un trabajo.

Leemos en el artículo:

Productividad laboral: cinco CEO comparten sus mejores consejos

Un manejo adecuado de los tiempos y evitar recargar la agenda de reuniones son algunas de las claves de trabajo de los número uno

Cuando se conduce una compañía, hay muchas cuestiones que compiten por la atención de un ejecutivo. Desde prioridades de recursos humanos hasta planes de crecimiento, pasando por cuestiones operativas. Por esta razón, no es sorprendente que los CEO hayan desarrollado algunas prácticas y consejos de productividad efectivos. Aquí, algunos jefes exitosos de compañías comparten sus métodos para lograr que se hagan las cosas.

1. Manejar los tiempos

Sallie Krawcheck, fundadora y CEO de Ellevest, una plataforma de inversión para mujeres concentrada en las metas, destaca la importancia de un manejo inteligente del tiempo.

"He dedicado mucho tiempo a descubrir cómo trabajo mejor y cuándo soy más productiva. Organizo mi día en torno a ello. A primera hora de la mañana es cuando soy más creativa y, también, de un modo bizarro, cuando apago la luz a la noche. Realmente trato de dejarme tiempo libre por la mañana porque muchos días me despierto con un montón de ideas y no quiero perderlas. El equipo sabe que va a recibir una andanada de mí a las 4 de la madrugada. La regla es que no tienen que contestar hasta que llegan a la oficina más tarde".

2. Priorizar las tareas

Bedros Keuilian, fundador y CEO de Fit Body Boot Camp, una marca de grupo de fitness en rápida expansión, señala la importancia de saber priorizar las tareas que deben hacerse. "Hace pocos años estaba tratando de hacer casi todo por mí mismo, incluyendo pensar campañas de marketing, dirigir nuestro equipo, manejar el soporte a los clientes, hacer la contabilidad, hacer los cheques para el pago del personal, crear contenido para las redes sociales y más. Me quedaba sin tiempo, sintiéndome tensionado, y se me quemaba el cerebro.Entonces me di cuenta: solo 5% de las cosas que hago son tareas que realmente hacen mover la aguja del dinero y esas eran las cosas críticas en las que tenía que concentrarme 100% del tiempo. Todo lo demás puede delegarse a miembros del personal o subcontratistas que tienen las capacidades para realizar la tarea. Esto cambió el juego para mi negocio, mientras continuamos con un crecimiento masivo año tras año".

3. Evitar las interrupciones

Dustin Moskovitz, CEO de Asana, una plataforma de productividad y manejo de proyectos, aconseja no dejar que las reuniones terminen copando toda la agenda diaria.

"La mayor barrera para mi productividad son las interrupciones. Para lograr algo que requiere pensar en profundidad, necesito tener al menos una hora -idealmente, dos o tres- de tiempo libre en mi agenda. Esto requiere planificación cuidadosa de reuniones de grupos a las que no necesito ir y diligencia para evitar compromisos innecesarios. Internamente, practicamos ?no hay reuniones los miércoles' para asegurarnos de que todos en la compañía tengan un bloque grande de tiempo para concentrarse en su trabajo sin tener que encajarlo entre reuniones. Esta posiblemente sea nuestra práctica cultural más valiosa y aliento a todas las compañías a que consideren adoptarla.Adicionalmente, a menudo reflexionamos si nuestras actividades grupales logran suficientes resultados. Y decidimos reducir la cantidad de reuniones de todo el personal casi a la mitad para devolver a los equipos más tiempo para concentrarse en su trabajo".

4. Definir los objetivos

La importancia de tener bien definidos los objetivos es fundamental, según Andrew Lansing, presidente y CEO de Levy Restaurants, un servicio de alimentos innovador.

"He descubierto que estos tres pasos pueden superar cualquier obstáculo de productividad: primero, todo el equipo debe identificar cuál es el objetivo del proyecto y asegurarse de que todos los involucrados se concentran en ese objetivo. Segundo, determinamos si hay un final finito real, aunque aún no podamos verlo. Finalmente, identificamos los verdaderos desafíos que enfrentaremos en el camino de lograr ese fin y nos obligamos a ignorar todo lo que no nos ayuda a superar esos desafíos", sostiene el ejecutivo. "Es fácil evitar las distracciones obvias, como reuniones innecesarias, pero son las distracciones inocuas las que pueden afectar realmente la productividad", agrega Lansing.

5. Ordenar las ideas

Por último, Carl Dorvil, fundador y CEO de GEX Management, una organización de empleo de profesionales que cotiza en bolsa, subraya el valor de poner en orden las ideas.

"A veces me quedo atrapado en mis pensamientos. El desafío para mí es que tengo la cabeza tan llena de cosas que me siento abrumado. Necesito comunicarme y delegar. Por lo que he identificado a alguien con quien he trabajado por mucho tiempo y que me conoce. Regularmente tengo sesiones de drenado de mi cerebro con ella. A veces usamos un pizarrón. Otras veces escribimos en la ventana de la oficina. No es bello, pero si efectivo. Escribir lo que estamos hablando crea un mapa lineal que podemos seguir. Una vez que logro sacar al exterior las ideas que tengo en mi interior, ella me ayuda a identificar quién de nuestro equipo puedo tomar las cosas en sus manos y llevarlas en alguna dirección. Me ha ayudado a ver que no estoy solo y que tenemos otros recursos que no soy yo para ejecutar tareas".




Link del artículo:

jueves, 19 de julio de 2018

Huellas: Qué pueden aprender las empresas de la derrota argentina en el Mundial


En el siguiente artículo publicado en el diario La Nación: Qué pueden aprender las empresas de la derrota argentina en el Mundial, el periodísta Andrés Hatum nos permite reflexionar y aprender de los errores que llevaron a la Selección Argentina despedirse del Mundial Rusia 2018 anticipadamente y no colmando las expectivas generadas.

Qué pueden aprender las empresas de la derrota argentina en el Mundial

Perdimos la posibilidad de avanzar en el Mundial, hay que esperar cuatro años más. La sensación para un país fanático como es el nuestro no es más que un espanto potenciado por la depresión de tener que esperar tanto tiempo para demostrar que sí podemos ganar alguna vez. El momento del mundial de fútbol genera una especie de parálisis en el tiempo donde todas las actividades se modifican y aletargan para poder ver la televisión en la pantalla más grande posible.

Pero la tristeza de haber perdido debería, al menos, permitirnos reflexionar sobre los acontecimientos que nos llevaron a esa situación. El mundial y nuestra baja performance, nos deja una clara enseñanza de management para el futuro.

La elección del líder

¿Era Jorge Sampaoli el líder indicado para el equipo nacional? Pareciera que no, por sus actitudes y por su incompetencia en aspectos tales como la planificación, el aprendizaje y el trabajo con la diversidad. Estos temas fueron expuestos por el director técnico como temas con los que no logra congeniar: odia la planificación, le aburre leer y escribir, y prefiere trabajar con grupos homogéneos antes que trabajar con la diversidad y la riqueza que la misma implica.

Ahora bien, ¿por qué elegir a alguien como Sampaoli entonces para dirigir al seleccionado? Aquí cabe una responsabilidad de la AFA en la selección del líder: ¿Qué vieron? ¿Qué evaluaron? Cuando se elige a alguien para una responsabilidad tan importante hay que tener en cuenta qué objetivos se persiguen, pero no solo de corto plazo, sino construir un equipo sustentable en el mediano y largo plazo.

¿Tiene el líder capacidad de generar un equipo sólido? ¿Puede motivar al equipo en momentos de crisis? ¿Posee influencia necesaria para ganarse el respeto de los miembros del equipo? La elección de Sampaoli pareciera no responder afirmativamente ninguna de estas preguntas.

De hecho, al inicio del Mundial las desavenencias del técnico con el equipo fueron evidentes y dejaron al equipo argentino en la incertidumbre donde parecía más un equipo que se autogestionaba que uno que tenía un director técnico a cargo. Entonces, ¿Por qué fue elegido Sampaoli? Primera lección, seleccionar al líder adecuado mirando no solamente el corto plazo, sino el largo también.

¿Estrellas o equipo?

Mirar al Seleccionado Mayor es mirar un conjunto de estrellas, pero difícilmente se pueda desprender que allí hay un equipo. Aquí hay una responsabilidad tanto del entrenador en su selección de jugadores como de los mismos jugadores. Carencia de liderazgo y motivación por parte del entrenador, y de compromiso de los jugadores explica las falencias no solamente de un equipo de fútbol, sino de cualquier equipo directivo en una empresa también.

En las empresas, existe la idea de que, contratando a los mejores del mercado, se lograría destrozar a la competencia. Y esto es porque los mejores ejecutivos permitirían anticipar los cambios, adaptarse rápidamente y tomar decisiones bajo un contexto de incertidumbre. El problema es que aunque esta idea es muy popular, no funciona. Por el contrario, es un boomerang a la performance del equipo.

Hay un clásico artículo de Harvard "El alto riesgo de contratar estrellas" de Grosysberg, Nanda y Nohria que es muy claro describiendo y analizando qué es lo que sucede cuando una organización contrata súper talentos. Lo que sucede es que los talentosos se parecen más a los cometas que a estrellas. Los cometas terminan yéndose de las compañías por mejores condiciones salariales y demuestran poco compromiso con el equipo. Además las estrellas no logran extender sus resultados en toda la compañía.

De hecho, el estudio de estos profesores de Harvard demuestra que al contratar estrellas el rendimiento del equipo baja así como el funcionamiento del mismo. Terminan sugiriendo que las organizaciones deberían hacer lo posible por generar su propio talento y hacer todo lo posible para retener a las estrellas que ellas mismas crean. Segunda lección, tener figuras maravillosas y de primer nivel no garantiza la creación de un equipo de alta performance.

El líder que no es líder

Otra cuestión crítica que el equipo mundialista nos deja como aprendizaje es coronar como líder a quien no es o no quiere serlo. Messi es un gran jugador. Así opinan todos los expertos de fútbol y aquellos fanáticos que se apasionan por ese deporte. Sin embargo, no es alguien que desee ser líder y/o ejercer como tal. El equipo argentino demostró, nuevamente, la relevancia de Mascherano a la hora de resolver cuestiones que tienen que ver con la operatoria del equipo, la negociación con el técnico y la motivación de sus colegas.

Muchas empresas terminan colocando a sus talentos críticos, aquellos que son especialistas en algún tema, en roles de responsabilidad directiva simplemente porque son buenos en lo que hacen. Es la mejor forma de que esa persona se vaya de la organización en poco tiempo. El talento crítico es muy respetado por sus colaboradores y colegas por lo que es capaz de hacer técnicamente. Pero no nos equivoquemos, no necesariamente son afectos a hacerse cargo del poder. Tercera lección, diferenciar los talentos dentro de un equipo de alta performance.

Es cierto, perder la posibilidad de coronarse campeón de fútbol en el Mundial es algo espantoso para nuestra sociedad. Pero debería darnos la posibilidad de reflexionar las cosas que podríamos hacer mejor.





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