miércoles, 25 de abril de 2012

La vamos Dibujando... ¡¡¡ la charla !!!

Aprovecho para comentarles que hoy se dará una charla que me parece interesante, organizada por el Banco Ciudad y su Instituto Pyme: "Intangibles que venden, la clave del éxito", agrego el link de unos de los expositores: Nando Gómez -dibujante - para los que quieren mayores detalles. - La vamos Dibujando... ¡¡¡ la charla !!!


Banco Ciudad - Auditorio - Sarmiento 611 - 6º piso - de 18 a 20 hs.

lunes, 23 de abril de 2012

jueves, 19 de abril de 2012

La clase obrera va al paraiso

En la guía metodológica se propone una ejercitación con la película "Tiempos Modernos". En este sentido, propongo la visión del fragmento de la película "La clase obrera va al paraiso", donde usted puede: a) Identificar y mencionar los tipos de formalización del puesto de trabajo, y b) Si la formalización es adecuada para esos trabajadores.

Monotonía y Cambio


Cambio

El sistema se desmejora y desorganiza si no cambia en respuesta a los cambios del medio ambiente.”[1]

Las organizaciones, cada vez más, sufren la dinámica exterior en su desarrollo interno. En particular se establece una relación entre el contexto y el funcionamiento interno de las organizaciones que afectan el desarrollo de las mismas.

El cambio es la ruptura del equilibrio organizativo como producto de las transformaciones o alteraciones del sistema organizacional. Su implementación conduce a elevados rendimientos e induce a los miembros de la organización a repensar el funcionamiento de la misma en términos de innovación y creatividad.

Los principios básicos del cambio en las organizaciones deberían siempre incluir[2]:


  • La decisión explicita de un compromiso en pos del crecimiento y el desarrollo que involucre a todos los participantes.

  •  La definición y resolución de los problemas y de la toma de decisiones que se constituyan en variables criticas de cambio.

  •  El análisis de la información que responda a los inevitables pasos de diagnostico, planificación, implementación y evaluación de los fenómenos.



[1] Davis & Olson, Sistemas de Información Gerencial, Mc Grall Hill, Bogota, 1987.
[2] Gomez Fulao y Otros, Incursiones en Managment, Editorial Cima, Buenos Aires, 1996.

La división del trabajo: Descentralización y Delegación

En 1776, Adan Smith publica “La riqueza de las naciones” donde analiza las ventajas económicas que obtendrían los países con la división internacional del trabajo. Este concepto, posteriormente, fue trasladado a las empresas.

Se entiende por División del Trabajo a la fragmentación o descomposición de una actividad productiva en sus tareas más elementales y su reparto entre diferentes personas, según su fuerza física, habilidad y conocimientos. El aumento de la producción que se deriva de la puesta en práctica del principio de la división del trabajo se debe, según Adam Smith, a tres causas principales:

1) aumenta la habilidad y destreza de los trabajadores;

2) ahorra la pérdida de tiempo de pasar de una tarea a otra;   

3) facilita el uso de grandes máquinas que facilitan considerablemente el trabajo y le permiten a un hombre realizar la labor de muchos. 



Como producto de la Revolución Industrial, las organizaciones sustentan la división del trabajo en dos procesos:

Delegación: mecanismo por el cual un miembro transfiere a otro de la organización una o más funciones.

Departamentalización: consiste en agrupar tareas o funciones en conjuntos homogéneos para el cumplimiento de las actividades fundamentales de una empresa (producción, ventas por ejemplo) a fin de alcanzar las metas u objetivos organizacionales.

La departamentalización es un medio para obtener la homogeneidad operativa dentro de una organización, dicho en otras palabras: es el proceso por el cual se busca establecer las modalidades para el agrupamiento de las tareas y funciones de una organización. Las mismas pueden ser:

  • por Funciones
  • por Producto o Servicio
  • por Localización Geográfica
  • por Clientes
  • por Procesos
  • por Proyectos
  • por Tiempo
  • por combinación de distintos tipos

Tareas y Funciones



Según Peter Drucker[1] hay diferentes tipos de trabajo en todas las organizaciones, cualquiera que ellas sean: Trabajo operativo, Trabajo de dirección y Trabajo innovador, los cuales necesariamente deben ser organizadas.

Este concepto nos lleva a considerar a la organización como una función conductiva, que combina los recursos humanos para su utilización eficiente, optimizando la aplicación de los recursos que posee a fin de lograr una gestión efectiva.

Toda organización realiza y desarrolla actividades, para ello se vale de una estructura que presenta las siguientes características:

División del trabajo, Representa la manera en que un proceso complejo se descompone en una serie de pequeñas tareas más sencillas.

Especialización, como consecuencia de la división del trabajo cada actividad pasa a ser específica y especializada.

Jerarquía, como consecuencia de la especialización de tareas se crea en las organizaciones una pluralidad de tareas que necesariamente deben ser dirigidas y controladas; funciones de mando.

Autoridad y Responsabilidad, la jerarquía representa la distribución de la autoridad y la responsabilidad dentro de la organización. La autoridad puede ser delegada a un subordinado, mientras que la responsabilidad por su cumplimiento no lo es.

Los autores clásicos de la administración establecen que la especialización de los puestos de trabajo puede realizarse en dos sentidos:

  • La especialización horizontal

Un individuo dentro de una organización puede realizar múltiples tareas, va saltando de una a otra según las necesidades de la organización. Muchas de ellas son repetitivas o de escasa complejidad. En ellas se basa el criterio de división del trabajo.

La especialización horizontal de la fuerza laboral permite que los trabajadores se concentren en unas pocas tareas, aumentando sus habilidades y logrando mayor eficiencia y calidad en el trabajo realizado.

  • La especialización vertical

La misma separa la realización del trabajo de la administración del mismo. El trabajador se limita a realizar la actividad y otro a controlar si el trabajo fue bien realizado, esta separación implica la existencia de niveles jerárquicos, el trabajador que ejecuta la tarea y supervisor que controla su realización.

La especialización vertical permite aumentar la calidad de la supervisión e incrementa los niveles jerárquicos de la organización.



[1] Peter Drucker, La Gerencia, El Ateneo, Buenos Aires, 1987