Presentamos un reportaje publicado en el diario Cronista al CEO de Boston Consulting Group, leemos en
el artículo:
Soñaba
con ser futbolista, casi estudia Medicina y hoy es CEO de una empresa con 200
empleados
Amante de los deportes y formador de equipos, Alejandro Tfeli es el
flamante líder de Boston Consulting Group en la Argentina. Su rol de mentor y
los desafíos que llegan con su nueva posición.
"¿Quién
es Alejandro Tfeli? Para salir de lo obvio de un buen tipo y un padre que
trata de hacer lo mejor para su familia, diría que soy una persona que va para
adelante y que busca realmente el desarrollo y el crecimiento, mío y de las
empresas e instituciones en las que estoy. Eso me define. Siempre para adelante
y con el objetivo de crecer".
Gerente
General de Boston Consulting Group (BCG) en Argentina, Alejandro Tfeli
acepta el desafío de presentarse a sí mismo. Enseguida, añade que tiene 40
años, que es porteño y nació en la céntrica esquina de Pueyrredón y Santa Fe.
Está casado y tiene dos hijos pequeños: uno de 5 años y otro de uno. "Fui
padre relativamente de grande, con lo que eso implica... dormir poco a esta
edad y cambiar pañales", cuenta. El grupo se completa con Rocco, un perro
callejero que adoptó hace algo menos de una década.
"Soy
superfamiliero", confiesa. Disfruta las reuniones con su madre, sus
hermanas y los sobrinos. En esos encuentros semanales alterna el rol de asador
con uno de sus cuñados. "Soy un asador siete puntos. Rendidor. Te saco la
carne con distintas cocciones, distintos cortes... No te voy a hacer una
entraña enlazada con panceta y queso azul, pero te puedo sacar cosas
normales", aclara entre risas.
El
deporte también ocupa un rol importante en su vida. Hasta el año pasado jugaba
al fútbol, pero, con cierto dolor y tras varias lesiones, reconoce que a los 40
es difícil seguirles el ritmo a los más jóvenes. Pero no baja los brazos. Por
eso entrega su tiempo al pádel, al tenis y al golf. Hace entrenamiento
funcional. Le gusta la competencia. "Es mi cable a tierra. También
necesito la adrenalina de ir por todo", subraya.
Estudió
Economía Empresarial en la Universidad Torcuato Di Tella e hizo un MBA
en la Universidad Northwestern, en los Estados Unidos. Su vocación inicial no
eran los números y los negocios. Soñaba con ser futbolista, "pero
en mi casa se encargaron de chiquito de sacármelo de la cabeza. No estaba ni en
discusión". A la hora de elegir una carrera, libró la batalla interna entre
la medicina -la especialidad de su padre- y las ciencias económicas.
Escogió la segunda. Tenía libertad para elegir. Claro, cualquier cosa menos
fútbol.
Entendía
a la medicina como una posibilidad para ayudar a la gente. Y está convencido de
que la economía tiene ese mismo fin: "Es una ciencia social por definición
y las ciencias sociales están para ayudar e influir en el comportamiento de
las personas". Por esa razón no cree en la idea de que los números
son fríos.
"Nuestro
negocio es muy de personas. Sí, es recontra de números y análisis, pero somos
una empresa en la que nuestros productos somos nosotros, los seres humanos,
porque damos asesoría. Y la verdadera manera de convencer a los clientes y
de generar impacto es con las relaciones humanas. El análisis soporta, te
da la racionalidad de que vas en la dirección correcta, pero al final del día
nuestra misión es convencer a las personas de qué es lo mejor para ellas",
sostiene Tfeli.
Inició
su carrera en Accenture y luego pasó por el banco Itaú. Desde 2011 está en las
filas de BCG. Casi a partir del momento en el que ingresó en la compañía, le
dedicó gran parte de su tiempo a los roles vinculados con las personas. Les
otorga una importancia crucial a las funciones de asesoramiento a las jóvenes
profesionales.
"Me
gusta generar impacto en los clientes, renovando e influenciando los espacios
en los que estás; y ver el desarrollo de la gente que viene más abajo. Los
agarrás recién salidos de la uni, con un título académico y poca experiencia, y
verlos tres años después, que son aviones... Ves el progreso, cómo crecieron,
cómo los ayudaste a construir su carrera. Me gusta ese rol de mentorazgo",
explica a la hora de fundamentar por qué continúa unido al Consultant Career
Development Committee de BCG.
El
futbolista que no fue y se adentró en el mundo de los negocios desde hace unos
meses está al frente de la empresa, de la que también es socio. Sin embargo,
admite: "No me imaginaba una carrera así a los 40 años. Cuando me
ofrecieron el rol de country manager me tomó por sorpresa. No la veía
venir. Estoy sorprendido por la velocidad de las cosas de la vida, pero sé que
hay que tener suerte y estar en el lugar correcto en el momento correcto. Pero siempre
fue una aspiración mía liderar equipos, formar gente y estar en roles de
liderazgo".
Entonces,
Alejando Tfeli, el que "siempre va para adelante con el objetivo de
crecer", respira profundo y se alista para una última confesión: "El
trabajo me llena. Sentirme útil, sentirme relevante, sentir que aporto a los
clientes, a BCG en particular, me llena y me hace bien".
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