jueves, 7 de septiembre de 2023

XVII Congreso Internacional de Economía y Gestión - Econ 2023

La Facultad de Ciencias Económicas de la Universidad de Buenos Aires organiza el XVII Congreso Internacional de Economía y Gestión “Econ 2023”, un evento de 5 jornadas de duración, que contará con diferentes secciones, debates y conferencias.

Esta propuesta integral tiene como misión constituir un foro para el tratamiento de la realidad económica actual y su proyección hacia el futuro, difundiendo las actividades académicas de todos sus niveles.

Esta nueva edición del Congreso se realizará mediante conferencias presenciales y virtuales. La misma se llevará a cabo entre el 11 al 15 de Septiembre de 2023.

PROGRAMA

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CEOs y Gerentes: Jean-Noël Divet de L'Oréal Group Argentina

Hoy presentamos a Jean-Noël Divet, CEO de L'Oréal Group Argentina, en un reportaje publicado en la Revista Forbes:

Jean-Noël Divet, CEO de L'Oréal Group Argentina: "Trabajo para preparar los próximos 60 años de la empresa en el país"

El director ejecutivo de la compañía en el país explica la estrategia de la compañía que produce localmente el 70% de lo que vende. Por qué la industria de la belleza resiste a la crisis y la necesidad de previsibilidad para seguir adelante.

En 1936 desembarcó en Argentina el primer producto de Lancome, una de las marcas insignia de L'Oréal Group, que en 1962 creó su filial oficial para hace 60 años empezar a comercializar sus productos de forma directa. “Las marcas de L'Oréal, que nacieron en Europa, encontraron rápidamente su público en Argentina, un país con una gran población de inmigrantes, por lo que fue un terreno muy fértil para el crecimiento”, cuenta Jean-Noël Divet, número uno de la compañía en Argentina desde hace tres años. Divet, de origen francés y casado con una mexicana, asumió su posición a distancia, en plena pandemia, pero lleva 38 años en la organización. Formado en Administración de Francés en su país natal, hizo el servicio militar en la Embajada Francesa en México y luego entró a L'Oréal, donde tuvo experiencias en Francia, Brasil, Argentina (entre 1991 y 1996), Portugal, Polonia y México. “Hoy trabajo para preparar los próximos 60 años. Conocemos nuestras raíces, pero miramos hacia adelante y, si bien hay desafíos coyunturales que nos ocupan, miramos a largo plazo”, asegura.

En 2022, la industria de la belleza en Argentina facturó $ 560.000 millones, con una canasta que se divide entre consumo masivo en híper y supermercados (50%), consumo masivo por venta directa (28%), dermocosmética y farmacias (10%), lujo y marcas selectivas (9%) y salones de belleza (3%). Con respecto a la composición, está liderado por cuidado de la piel (29%) y cuidado del cabello (21%), seguido de fragancias, desodorantes, maquillaje y coloración. L'Oréal está presente en todos los segmentos y facturó $ 39.330 millones, con más de 66 millones de unidades vendidas; Argentina es top 3 de los mercados latinoamericanos, junto con Brasil y México, y uno de los 20 principales mercados del mundo.

- ¿Cómo está organizado el negocio?

- L'Oréal tiene una misión y un propósito, que es “Crear la belleza que mueve al mundo”. Históricamente, nació en el salón de peluquería. Así que una de nuestra divisiones es Productos Profesionales, que incluye productos para el uso del peluquero y marcas de coloración, con marcas como Majirel y Kérastase. Esta división es de donde nace L'Oréal; nuestro fundador, Eugène Schueller, fue un químico que puso a punto una de las primeras tinturas químicas. Y, para promoverla, hizo mucho trabajo de educación con los peluqueros, para que sepan utilizar bien el producto. En Argentina, atendemos unos 3.000 salones, lo que debe representar a 8.000/10.000 peluqueros. La segunda división es Productos de Gran Público, con marcas como L'Oréal París, Garnier, Maybelline y Vogue.

- Serían las de consumo masivo, ¿no?

- Es la división de volumen, pero con una oferta de calidad. La tercera división es Lujo, con la marca madre, que es Lancome, pero también incluye, en fragancias, un mix entre marcas nuestras y licencias de otras como Giorgio Armani, Yves Saint Laurent y Polo Ralph Laurent. Además, está nuestra marca de tratamiento facial Kiehl's, que tiene un e-commerce y tres tiendas propias.

- Y la última es Dermocosmética...

- Siempre la llamamos así, pero ahora le decimos L'Oréal Belleza Dermatológica. Son productos mayormente para la piel, algunos capilares, que se venden en farmacias, con marcas como La Roche-Posay, Vichy y CeraVe, que fue una de las últimas que lanzamos al mercado. Es una división que trabaja mucho con el apoyo de los dermatólogos y que ahora estamos ampliando a otros especialistas, como pediatras, generalistas y hasta oncólogos.

- ¿Cuál le sigue a Gran Público en tamaño?

- Belleza Dermatológica. Pero en Argentina tenemos un desarrollo muy coherente de las cuatro divisiones. Tenemos cuatro negocios que en su mercado de referencia, si no son líderes, están en los dos primeros del mercado.

- ¿Y cuál es la que más creció en los últimos años?

- Es un poco una montaña rusa lo que pasó en los últimos años. Desde 2017 o 2018 a la fecha hubo una primera crisis donde varias marcas sufrieron en volumen. Después, 2019 más o menos se quedó ahí. Llegó el Covid, otra afectación significativa. Hoy, a nivel volúmenes hemos recuperado el nivel de 2019 o, en algunos casos, lo superamos. Ahora, por división, el consumo que creció muchísimo y que se mantiene es la categoría de skincare. Entonces, a nivel crecimiento tenemos dos divisiones empatadas en este período de tiempo: Belleza Dermatológica y Gran Público, que también tiene su oferta de skincare. Tenemos mucho para crecer.

- ¿Cuáles son hoy los principales desafíos para hacer crecer el negocio?

- L'Oréal es una empresa apolítica y mi papel no es tomar posición. Necesitamos un entorno macroeconómico con algo de previsibilidad, porque cualquier empresa de este tamaño necesita tener horizonte para trabajar. Entonces, un cuadro de referencia claro macro, jurídico, legal y fiscal. En los últimos tiempos fue un poco más “foggy”. Somos flexibles, nos adaptamos, pero no se trabaja bien, entonces para seguir desarrollando nuestras ventas y a la compañía, para crear fuentes de trabajo y reinvertir el dinero en Argentina como lo hemos hecho en los últimos años, necesitamos visibilidad y previsibilidad. 

- De la macro, ¿qué es lo que más tiempo ocupa tu agenda?

- Esta necesidad de adaptarte todo el tiempo a nuevas reglas del juego. Es desgastador, porque hay que usar el tiempo en adaptarse a medidas, muchas de ellas medio sorpresivas. Durante todo este tiempo, el valor agregado de los cerebros del equipo de L'Oréal se dedica a esto en lugar de estar pensando cómo hacer crecer el negocio. El compromiso con Argentina se traduce también en que, por ejemplo, nacionalizamos una gran parte de nuestra producción. Hoy, el 70% de los volúmenes que se venden en Argentina son de producción nacional con un nivel de integración en el abastecimiento. El 85% de los embalajes de lo que producimos aquí son de sourcing nacional. En cuanto a materias primas, entre el 40% y 45% son de origen nacional, porque hay muchas que simplemente no se producen. Fue una gran inversión, porque en 2010 importábamos el 100% de lo que vendíamos.

- ¿Qué fabrican?

- La parte de consumo masivo, todo lo que es shampoo y tratamiento capilar, además de tinturas y coloraciones. Nacionalizamos parte de la producción de Majirel, que es la marca líder profesional. Nuestra filosofía es que, cada vez que hay un volumen suficiente, producimos localmente. La puerta está abierta.

- ¿Producen ustedes o a través de socios?

- No tenemos planta, trabajamos desde hace años con nuestro proveedor estratégico, Sintaryc, que está en el municipio de Moreno.

- Y con lo que importan, ¿tienen problemas o retrasos en las aprobaciones?

- Estamos como todo el mundo. Lo vemos como una dificultad momentánea. Son piedras en el camino y esta falta de previsibilidad hace que no trabajemos como acostumbramos a hacerlo normalmente. Pero pudimos nacionalizar muchísimos productos y trabajamos muy bien con las personas del Gobierno. También somos parte de Precios Justos. Cada vez que recibimos algún pedido, tratamos de sumarnos. Ser líder en la industria también implica ser ejemplares y mostrarles el camino a las empresas más pequeñas. Siempre encontramos interlocutores para explicarles nuestras dificultades y hallar soluciones.

- ¿Cambió el mix del canal de venta? ¿Cuánto representa el digital?

- A nivel global, el e-commerce representa casi el 30%. En Argentina, si bien no puedo dar el dato, sí está creciendo mucho y somos líderes en productos de belleza y estamos en el podio de grandes empresas. Crecimos, como muchos, durante el Covid, pero se mantiene. Hay millones de personas que solo hicieron una compra, está la nueva generación que nació con un smartphone en la mano. Vamos bien. Nuestro crecimiento es similar al global, pero no estamos en ese porcentaje todavía.

- Eso implica trabajo en tecnología, ¿no?

- Tenemos varios grandes ejes de trabajo. Uno es L'Oréal for the Future, nuestro programa de sustentabilidad y responsabilidad social. Pero el otro gran proyecto de transformación en el que estamos trabajando es Beauty Tech. Este proyecto trabaja desde varios aspectos la incorporación de herramientas y plataformas en la operación de la empresa. Trabajamos para prepararnos para el consumidor que viene y el que ya está en el mercado. No solo e-commerce, también cómo agregar servicios a nuestros productos. Hace años compramos una tecnológica, ModiFace, que aplica maquillaje de forma virtual. Está disponible en muchos de nuestros sitios de marca. Es agregar servicios.

- ¿Qué otras tendencias ves?

- El consumidor busca entender qué ingredientes hay en los productos. Entonces, desarrollamos una plataforma que se llama Inside Our Products (Adentro de Nuestros Productos), donde hacemos pública y transparente la formulación –los ingredientes, porque nuestro secreto es cómo lo hacemos–. En Europa, estamos fomentando la adopción de una norma de sustentabilidad, poder tener una calificación respecto del impacto. En Argentina estaremos más o menos a dos años de terminar de tener nuestros packagings con esa etiqueta: el consumidor puede escanear un código QR y la etiqueta le va a decir cuán sustentable es el producto de la A a la F. Mide emisiones de carbono, ingredientes naturales, plástico del empaque, cómo llega al transporte.

- ¿Cuáles son los planes para lo que queda del año? ¿Va a haber más lanzamientos?

- El primer objetivo es continuar trayendo a los consumidores argentinos lo mejor de la tecnología del Grupo L'Oréal. Y eso significa tener la ambición de hacer crecer el negocio. En lo que queda del año, como en todas las marcas, hay innovación. Va a haber lanzamientos y, en los próximos años, seguramente nuevas marcas. Tenemos activas en Argentina 19 de 35 marcas. Y de las que están acá, ninguna llegó a su techo. Siempre hay potencial, siempre se puede ganar por innovación. Hay mucho por hacer. Nuestro otro gran eje es la sustentabilidad, es lo que nos mueve todos los días.

- ¿Qué hacen?

- Tenemos muchísimos programas, como Belleza por un Futuro, donde formamos a mujeres en situación vulnerable en el oficio de peluquería o de maquillaje. L'Oréal París lanzó su causa Stand Up, para educar a las personas para intervenir en medio de una situación de acoso callejero. Peluqueros para el Futuro es un programa a través del cual les enseñamos a los dueños de salones a medir su consumo de agua, su emisión de CO2 y el tratamiento de sus residuos, con una metodología para medir, que es un win win porque bajan sus gastos y ayudan al planeta. Para fin de este año vamos a tener 300 peluqueros capacitados.

- ¿Cómo cambió la manera de comunicar belleza?

- La diversidad e inclusión es un tema muy actual, pero para nosotros no es nuevo. Siempre lo hemos tenido en nuestros equipos, somos una empresa global. Lo que tratamos hoy es de consolidarlo cada vez más en nuestras políticas de marketing y de conexión con el consumidor. Se puede ver a través de los visuales, qué tipo de modelos usan. Hay una evolución muy grande ahí. Somos la empresa número uno de maquillaje en el mundo, y el maquillaje es un territorio de juego, de mostrarte cómo sos y de afirmar tu personalidad. El maquillaje no es algo superficial, es mucho más profundo, es estar bien con uno mismo, es transmitir tu personalidad. La prueba es que cuando hay un momento difícil, como el Covid o una gran crisis económica, nuestros productos no dejan de usarse.

- Quizá cambia el mix...

- Es el “efecto lipstick”: si no me puedo comprar un auto o una casa, no puedo viajar, no puedo hacer determinadas cosas, compenso con un pequeño placer, como comprarme un labial. Los productos de belleza forman parte de mi afirmación personal. Y aquí continuamos con niveles de consumo muy buenos.

- ¿Este año van a cerrar por encima de 2022 en volumen?

- No te puedo hablar de previsión, pero hasta la fecha tenemos algo de crecimiento en volumen. No vimos cambios en el tipo de consumo por temas económicos. En mis 38 años de compañía atravesé varias crisis, y siempre que hay un momento económicamente difícil es un sector que se sostiene, por el tema de darse un gusto y porque el tema de la belleza está muy anclado en el ser humano.

 


 

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miércoles, 6 de septiembre de 2023

Procedimiento

Los sistemas administrativos sirven de apoyo para las operaciones comerciales, financieras y productivas de la organización; asimismo, resultan eficientes en la medida que insuman una cantidad de recursos que sean tolerables con el nivel de actividad de la empresa.

En la jerga técnica, se conocen como “fallas de procedimiento” aquellas que determinan que los sistemas no cumplan eficazmente su función de apoyo a la actividad productiva, o que, haciéndolo, resulten demasiado onerosas.

De acuerdo con este enfoque, los procedimientos que pueden considerarse satisfactorios deben cumplir dos requisitos:

a) Eficaces:

La organización tiene necesidades operativas, como comprar, vender, cobrar o pagar. El procedimiento administrativo que se instaure debe contemplar que la función se cumpla sin ningún tipo de problema.

Los problemas que habitualmente se presentan se refieren a la oportunidad, al contenido y a la conveniencia de la operación.

Las operaciones deben producirse dentro de términos perentorios; su ejecución fuera de dichos plazos puede generar inconvenientes o, en determinadas circunstancias, ni siquiera ser válida. La liquidación y pago de remuneraciones, por ejemplo, deben producirse en el plazo legal. Defectos en el aparato administrativo que impidan producirla en ese término acarrearán, sin duda, además de las posibles sanciones legales, problemas de resquemor e inestabilidad con el personal. Si la entrega de un producto vendido debe realizarse hasta una hora, o fecha tope, es probable que si ella se hace posteriormente el producto sea rechazado y la venta se frustre. La provisión de una materia prima debe ensamblarse con la necesidad de producción pertinente. Su entrega, anticipada o tardía, ocasionará pérdidas por inmovilización de capital o por paros de línea.

Cada operación tiene sus especificaciones que deben ser satisfechas con precisión si se pretende cumplirlas con eficacia. Si se deben entregar productos vendidos, deberán respetarse las cantidades, la identidad del producto, los tamaños, los envoltorios, los precios y condiciones convenidas y demás atributos de la negociación. Una entrega en donde falle algún detalle, puede originar inconvenientes que van desde la necesidad de efectuar un reproceso (nueva entrega, recepcionar una devolución, etc.) hasta soportar una crisis generalizada por ruptura de relaciones con los clientes frente a la repetición de problemas de este tipo. Es trascendente que el sistema administrativo identifique y propenda a la ejecución de las operaciones con la precisión necesaria.

Finalmente, las operaciones que ejecuta la organización no son unitarias en sí, ni tienen una única y posible concreción. En efecto, el sistema administrativo debe dar respuesta a un cúmulo de operaciones, que pueden seguir caminos bifurcados. En cada caso pueden establecerse prioridades de ejecución, derivando a una y otra alternativa. Tal sería el caso, por ejemplo, de la ejecución de pagos. Ante la existencia de una masa limitada de fondos, debe decidirse la prioridad entre los conceptos a pagar. Los sistemas administrativos eficientes son los que prevén esquemas de prioridad o centros de autoridad que deciden dichas prioridades; si ellos no estuvieran previstos, y los pagos surgieran por rutina (por ejemplo, por riguroso orden de antigüedad), sin duda el resultado final de todo el proceso no sería el más conveniente para la organización.

b) Eficientes:

La actividad administrativa se desarrolla en apoyo de operaciones que cumplen entes con sentido económico. En tal sentido el consumo de recursos debe ser el mínimo posible para concretar cada una de las operaciones que hacen al cumplimento de sus objetivos. Dos situaciones confluyen para ello:

1) que el gasto que insuma el sistema sea tolerable, o sea que el costo de administrar no sea más alto que el beneficio directo que produce la operación comercial y, 2) que existen alternativas de sistemas, cada una con sus características operativas, que tiene distintos grados de eficacia y, en consecuencia, de costo En estos casos el equilibrio es la meta del hombre de sistemas; debe seleccionarse la variante que, cumpliendo en grado satisfactorio las necesidades operativas (eficacia), resulte menos onerosa (eficiencia). Se excluyen de esta forma los sistemas óptimos desde el punto de vista técnico, pero económicamente no sostenibles, y, por el contrario, deben desecharse las variantes económicas que no satisfagan los requerimientos mínimos de operatividad.

Es frecuente asociar el concepto de “costo de funcionamiento de un sistema” con la cantidad de personal administrativo; si bien la dotación es un factor importante, existen otros elementos que resultan gravosos y habitualmente pasan inadvertidos. En primer lugar cabe citarse el insumo de tiempo, si bien tiempo finalmente es costo, él puede no reflejarse directamente. Si una tarea lleva demasiado tiempo concretar, o se lo hace extemporáneamente, lo más importante no es el gasto de personal en su ejecución demorada, sino el grado de eficacia que se deteriora por no dar respuesta en tiempo oportuno. En segundo lugar el espacio que requiere una administración puede llegar a transformarse en factor crítico, y la conservación inadecuada de documentación nos lleva a incrementarlo innecesariamente. Metros cuadrados de construcción utilizados sin necesidad pueden ser mucho más caros que el personal que opera el sistema. En tercer lugar los costos de los soportes de información y sus elementos conexos, tales como formularios, franqueo, archivos, etc., pueden llegar a adquirir relevancia. En cuarto lugar el gasto en equipos de procesamiento y sus facilidades complementarias han llegado a superar al insumo en personal, como factor de costo. En quinto lugar, finalmente, los gastos de mantenimiento de la administración en sí, tales como seguros, servicios de apoyo, mantenimiento de equipos, teléfonos, movilidad de personal, etc., son factores de costo no despreciables a la hora de evaluar alternativas de sistemas.

 

 
Bibliografía consultada:
Magdalena, Fernando. 1992. Sistemas Administrativos, 3º edición, Buenos Aires, Macchi.
 
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lunes, 4 de septiembre de 2023

Telxínoe: Augusto Ballerini (II)

Comentario sobre Origen milagroso de Ntra. Sra. de Luján en año 1630, realizado por Paola Melgarejo

A fines del siglo XIX, el país se modernizaba. En un período cargado de cosmopolitismo, se vivían transformaciones que dieron pie a debates en torno a la idea de nación, que tuvieron alcance en el medio artístico. La producción de Ballerini buscó trazar las características de un arte nacional en sus pinturas de historia y sus retratos, pero también en sus paisajes, con los que se propuso rescatar los valores locales. Algunas de sus obras tienen la llanura pampeana como prototipo del paisaje nacional, en general como telón de fondo para escenas de costumbres, como en este caso: sobre un extenso horizonte se pueden ver las carretas y los personajes de la campaña, con sus trajes típicos.
A Ballerini le gustaba viajar y pintar al aire libre, y encontraba en la naturaleza un sentimiento espiritual de armonía. Artista de profunda fe, en esta obra unió ese sentimiento a una temática religiosa, un milagro ocurrido en 1630 en Buenos Aires. La pintura muestra el momento en que los bueyes se niegan a tirar de la carreta, hasta que el conductor abre una de las cajas transportadas: adentro se encuentra la imagen de la Inmaculada Concepción de María. Recién entonces los bueyes aceptan seguir viaje, por lo que los pueblerinos de la zona entienden que la Virgen desea quedarse en el lugar y levantan allí un humilde altar.

Ballerini realizó este óleo en 1895. Ese año lo expuso en la casa Burgos, y también fue parte de la tercera exposición del Ateneo junto con otra de sus obras, Venecia de noche, adquirida en este contexto para el Museo Nacional de Bellas Artes, antes de su inauguración.

Autorretrato
 
Origen milagroso de Ntra. Sra. de Luján

Muerte del coronel Brandsen durante la batalla de Ituzaingó

El Paso de los Andes
 
Encuentro de San Martín y Belgrano en la Posta de Yatasto  

La capitulación de Salta

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